El pasado 18 de enero se reunió la Junta de Gobierno del Banco de México para analizar las condiciones de la economía mundial y su impacto en la actividad productiva de nuestro país. El resultado de esta reunión era previsible y se materializó al quedar la tasa de interés interbancaria en 4.5 por ciento.

Lo que llamó la atención no fue el mantener sin cambios la tasa de interés, sino el mensaje que mandó el instituto central en el sentido de que podría convenir un recorte de la tasa en el futuro próximo.

A este respecto comentamos que para que efectivamente se presente esta disminución se tendrían que cumplir dos condiciones: 1) que la economía mostrara claros signos de desaceleración y 2) que la inflación tendiera de manera más contundente hacia el nivel objetivo de 3 por ciento.

Estas dos condiciones se ven difíciles de alcanzar, me parece que la economía crecerá cerca de 4% en este 2013 apoyada tanto por las ventas externas como por un mercado doméstico más robusto, lo que implicaría que la brecha del producto se cerrará aún más en este 2013 e incluso podría tornarse positiva, lo que llevaría a la inflación anual más hacia la parte superior de la banda establecida por Banxico, esto es cerca de 4 por ciento.

De esta forma, las condiciones resultantes no serían las que eventualmente podrían justificar un recorte en las tasas de interés; no obstante, las minutas de la reunión de política monetaria vuelven a sorprender no sólo porque destacan la disposición de bajar las tasas de interés, sino porque incluso se manifiesta la estrategia a seguir para instrumentar dicho recorte.

En las minutas se menciona que en caso de que se acordara la disminución de la tasa de interés, ésta debería de reflejar cabalmente las ganancias que se han obtenido en el combate a la inflación y no como el inicio de un ciclo de relajamiento de la política monetaria.

Esto último quiere decir lo siguiente: 1) que sólo habría un recorte en todo el año, 2) tendría que ser lo suficientemente contundente para que tuviera un efecto positivo, al menos 50 puntos base, y 3) tendría que ser en el corto plazo, sin duda en el primer semestre, ya que postergar esta decisión para la segunda parte del año tendría un impacto mínimo sobre la actividad económica.

Ahora bien, valdría la pena preguntarse si realmente es útil disminuir la tasa de interés. Me parece que no. De hecho, la actividad económica en México es relativamente inelástica a los movimientos en la tasa de interés, es decir, la tasa podría recortarse a 2% y la economía no necesariamente crecería si antes la actividad industrial en Estados Unidos no lo hace.

O, dicho de otra manera, si con disminuir la tasa de interés, México creciera a 8 o 9% al año, entonces ya nos tardamos en recortar la tasa no a 2 sino a 1 por ciento.

El otro problema es que si, en el extremo, disminuir la tasa de interés en realidad tuviera un efecto positivo en la actividad económica, es altamente probable que el incremento en la demanda agregada generara presiones inflacionarias y esto sí tendría una repercusión importante toda vez que el mandato de Banco de México es el mantener bajo control los precios.

Por otro lado, en un entorno de tanta incertidumbre global, no se puede desestimar presiones sobre el tipo de cambio que podrían llevar la cotización del peso sobre el dólar a niveles superiores a 13.2 o 13.5 pesos por dólar y si las cosas se complicaran y las presiones sobre tipo de cambio fueran más duraderas también se presentarían presiones sobre los precios. En este contexto, bajar la tasa de interés dejaría en una situación más vulnerable al peso.

Me parece que bajar la tasa de interés restaría margen de maniobra al instituto central. Si uno lee con cuidado las minutas, nos podemos dar cuenta que sólo uno de los cinco miembros que conforman la Junta de Gobierno parece no estar de acuerdo con el recorte de las tasas, el resto se percibe muy dovish, por lo que es altamente probable que estemos a minutos de que Banco de México la recorte . A ver qué pasa. ?

*Manuel Guzmán M. es Director Ejecutivo de Administración de Portafolios y Análisis y Estrategia Económica de Grupo Financiero Ve Por Más.