En la sesión de este martes el petróleo mexicano de exportación registró una ganancia de 20 centavos de dólar, con relación a la jornada previa, y se vendió en 65.33 dólares por barril, informó Petróleos Mexicanos (Pemex).

En opinión de Banco Base, las principales mezclas de petróleo finalizaron la sesión con fuertes pérdidas, ante la noticia de que Estados Unidos le está exigiendo al resto de los países que reduzcan las importaciones de crudo iraní.

Lo anterior ocasionó que durante la sesión se observara un fuerte incremento en la demanda por contratos de petróleo, ante la expectativa de una caída de las exportaciones de crudo iraní.

La institución financiera explicó que las distorsiones comerciales como aranceles o sanciones modifican los flujos naturales de las materias primas, lo que se ve reflejado en un desequilibrio en los fundamentales de oferta y demanda.

Por lo cual, el comunicado de un oficial del Departamento de Estado de Estados Unidos impulsó la demanda por crudo, ya que los productores que necesitan el crudo intentan comprar la mayor cantidad del commodity antes de que la oferta se vea reducida y el precio observe un mayor incremento.

Cabe destacar que, de acuerdo con el comunicado, las empresas que compran crudo de Irán tienen que detener sus compras antes del 4 de noviembre o de lo contrario enfrentarán sanciones provenientes de Estados Unidos.

Por su parte, otro de los factores que impulsó el precio del petróleo fue la expectativa de que la oferta del hidrocarburo a nivel global se reducirá por el cierre momentáneo de la planta de Suncor Energy, en Alberta, Canadá, y las disputas portuarias en Libia.

Por un lado, como se mencionó en la sesión anterior, la compañía Suncor Energy se mantendrá fuera de servicio hasta finales de julio de 2018, en tanto que las fuerzas bajo el control de Khalifa Haftar, quien lidera la segunda guerra civil en Libia, entregó activos petroleros de la compañía petrolera nacional.

En este contexto, el crudo tipo West Texas Intermediate (WTI) registró un avance de 2.45 dólares para venderse en 70.53 dólares por barril, mientras que el Brent ganó 1.58 dólares para ofertarse en 76.31 dólares el tonel.