La mezcla mexicana de exportación volvió a cerrar con la pizarra en rojo. Retrocedió 5.22% respecto al viernes, para cotizar en 47.73 dólares por barril, equivalente a una pérdida de 2.63 dólares.

La caída en el precio del petróleo de México fue la de mayor profundidad que la de sus pares internacionales, que tuvieron ajustes a la baja en cerca de 2 por ciento.

Lo anterior, en medio de temores de que la demanda mundial podría seguir bajo presión después que los escasos detalles sobre la primera fase de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China debilitaron las esperanzas de una rápida resolución de la guerra arancelaria.

El referencial internacional Brent cerró con una baja de 1.16 dólares, o 1.92%, a 59.35 dólares el barril, mientras que el West Texas Intermediate de Estados Unidos (WTI) cedió 1.11 dólares, o 2.03%, a 53.59 dólares el barril.

Washington y Pekín sellaron el viernes la primera fase de un pacto para poner fin a su guerra comercial y suspender los planeados aumentos de aranceles esta semana.

Tanto el Brent como el WTI cerraron la semana pasada con alzas superiores a 3%, su primer avance semanal en las últimas tres semanas, ante señales de progresos hacia un tratado que impulsaría la demanda de crudo. Pero las tarifas existentes siguen vigentes y funcionarios de ambas partes dijeron que se necesita mucho más trabajo.

Panorama incierto

“El mercado reaccionaba a un acuerdo comercial menos robusto con China y donde aún estamos esperando conocer los detalles”, dijo Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Association.

Una buena parte de las ganancias del crudo de la semana pasada se produjo luego de que Estados Unidos anunció el viernes que desplegaría más tropas en Arabia Saudita, y tras el ataque a un petrolero iraní en el mar Rojo.

Además, el nivel de adhesión de los productores de la OPEP+ a su pacto de reducción de la oferta se ubicó por encima de 200% en septiembre, dijeron el lunes fuentes familiarizadas con el asunto.