El presidente y director general de Barclays México, Raúl Martínez Ostos, habla de las oportunidades de inversión del país. No quiere sonar triunfalista, pero asegura que la situación ha mejorado y aunque se tienen grandes retos, está más optimista que el año pasado.

“México para Barclays es un buen mercado, está al lado de la economía más grande del mundo y es esa proximidad la que nos hace atractivo”, dice el directivo del banco que también es vicepresidente de la Asociación de Bancos de México.

“México cuenta con una plataforma macroeconómica sólida. Ya quisieran países desarrollados un presupuesto federal superavitario, deuda por debajo de 50% del PIB, un banco autónomo responsable”, explica Martínez Ostos.

Reconoce que México tiene grandes retos en seguridad y ataque a la corrupción, pero la narrativa del actual gobierno es atenderlos.

En tanto, agrega, ante el reto de infraestructura y energía, las grandes necesidades de financiamiento son grandes oportunidades.

El directivo del banco de inversión dice que los planes de negocio cambian constantemente, ahora existen nuevas reglas del juego, se tiene que aceptar el cambio, un nuevo modelo, y hay que adaptarse a esa nueva realidad.

Hacienda abrió las puertas

En enero, explica el entrevistado, Barclays ayudó en la colocación de un bono del gobierno mexicano en mercados internacionales por 2,000 millones de dólares, fue la primera transacción que abrió las puertas a los inversionistas.

“Estuvo cinco veces sobredemandada la operación, incluso bajó la tasa de interés. Había mucho ruido en el mercado y los inversionistas vieron el compromiso del gobierno federal, que tiene muchos proyectos en la mesa, y nosotros buscaremos hacer esas operaciones bancables para nuestros clientes”, manifiesta.

Relata que el año pasado, prácticamente se cerraron las colocaciones de deuda para emisores mexicanos, sobre todo los corporativos. El mercado estaba esperando que el gobierno federal abriera el camino, dos o tres semanas después salió Crédito Real en dólares, Cemex en euros, entre otros.

“Eso abrió el espacio para que más emisores, gubernamentales y corporativos, puedan cumplir con sus necesidades de refinanciamiento de deuda e inversiones.

Responsabilidad compartida

Martínez Ostos dice que el país tiene muchas necesidades de infraestructura y el gobierno federal está consciente de que no puede solo con el reto.

“El presidente sabe que el sector público requiere, no sólo de la Iniciativa Privada local, y que existen grandes empresas mexicanas que tienen la fortaleza, pero se tiene que abrir el abanico de oportunidades al capital del exterior, (a) empresas del extranjero que están interesadas”, informa.

Un banco como Barclays, añade, está dispuesto a ser un gran puente para atraer inversión a México y trabajar en la edificación de los grandes proyectos que ha delineado el gobierno federal y los que surjan en el futuro.

Al hablar de emisiones de deuda para este año, el directivo espera que el gobierno federal salga por lo menos una vez más para cumplir con sus necesidades de refinanciamiento.

Al referirse a Pemex, Martínez destacó que la petrolera no saldrá al mercado a cualquier precio, no tiene la urgencia, aunque tiene importantes necesidades de financiamiento en el 2020 y 2021.

“Se está trabajando en reforzar líneas bancarias, reforzarlas, revisando si se tiene que salir al mercado o no. Si el gobierno manda al mercado un mensaje poderoso de que las necesidades de este año están cubiertas y no se requiere ir al público inversionista, le dará un respiro muy importante a la deuda de la empresa”, explica.

Al referirse a la calificación crediticia del gobierno, expone que el papel de esas empresas es importante. El país está varios niveles arriba del grado de inversión y hay que estar vigilantes de lo que digan las calificadoras, pero la Secretaría de Hacienda y Pemex están redoblando esfuerzos para tener un plan estratégico para México y la compañía.

Nuevos instrumentos

El director general de Barclays detalló que pueden salir al mercado instrumentos como los Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) o Certificados Bursátiles de Proyectos de Inversión (Cerpi), pero las administradoras de fondos para el retiro requieren diversificar sus inversiones.

“Deben buscar nuevos espacios, menos bonos gubernamentales y más productos. Las afores son de largo plazo, la deuda y capitales son atractivos, pero se tienen que encontrar otros activos de largo plazo que tomen tiempo en madurar”, explicó el representante del banco de inversión.

También están las sociedades entre inversionistas locales y extranjeros que buscarían participar en proyectos pequeños desde el principio.

El banquero también destacó que con la eliminación de la carga fiscal a las empresas que buscan colocarse en Bolsa, podrán darse un impulso, aunque todavía faltan muchas cosas por hacer en ese terreno.

 

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