Los títulos de México tienen meses cotizando como si el emisor tuviera una calificación inferior en un escalón, en “BBB”, dijo Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer.

En entrevista, comentó que lo mismo indican los spreads de deuda y los credit default swaps (seguros contra impago).

“En el mercado se anticiparon hace meses a las calificadoras, que en algún punto del año confirmarán el recorte de la nota soberana”, advirtió.

El analista descartó que el giro en las políticas públicas y los cambios evidentes en reformas estructurales, que en el pasado generaron importantes expectativas para México, tengan la fuerza suficiente para que el país pierda el grado de inversión.

México cotiza en el mercado como un emisor “BBB”, que es todavía dos niveles arriba del grado de inversión, afirmó.

Ni en los escenarios más negativos se anticipa que pierda tres escalones en su nota soberana. “Ya le bajaron la calificación a México en el mercado, y cuando las calificadoras lo hagan, ya estará mayoritariamente incorporado en las variables financieras”, destacó.

Sobre Petróleos Mexicaos, el dirtectivo dijo que las medidas anunciadas el lunes pasado por el gobierno federal, que incluyen el acuerdo de tres bancos para ampliar el plazo de un crédito revolvente la petrolera, sí limitan la presión en la calificación de esa compañía, para este año y principios del que viene.

Observó que “más allá de la calificación (de la petrolera estatal mexicana) no se revierte el problema estructural de la petrolera, que es la caída de la producción del hidrocarburo”.

El entrevistado agregó que sería importante reanudar los farmouts y minimizar la inversión en refinación, que es una actividad en la que Pemex ha perdido importantes recursos, más de 100,000 millones de pesos al año.

Se necesitan ingresos

Tras el anuncio en el que el gobierno advierte que cambiarán el régimen fiscal para Pemex como parte del paquete de incentivos a la petrolera, Serrano consideró que la medida debe venir acompañada de alternativas para compensar los ingresos que no entrarán al país.

Si no se acompaña de medidas que compensen la pérdida en ingresos públicos, cada peso que aligere la carga a Pemex impondrá una mayor presión sobre las cuentas públicas, explicó.

El analista acotó que aligerar la carga fiscal de Pemex no resuelve los problemas, pues será como pasar dinero de un bolsillo a otro.

Para el especialista un cambio mayor al regimen fiscal para Pemex, será positivo en la medida que el gobierno encuentre fuentes alternativas de ingresos.

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