Los precios de los metales cerraron con fuertes bajas en una dura jornada en la que reinó el escepticismo sobre lo que se pudiera lograr en la reunión de los líderes europeos.

El cobre cayó a un mínimo de cuatro meses en Londres y su menor cotización en el año en Nueva York, por una ola de ventas ante las preocupaciones por la economía global y por la posible salida de Grecia de la zona euro.

En la Bolsa de Metales de Londres, el cobre cayó 2.69% o 208 dólares a 7,531 dólares por tonelada, frente a su cierre del martes de 7,739 dólares, mientras que en Nueva York, el contrato para julio perdió 2.6% a 3.3960 dólares por libra, registrando su mayor pérdida diaria desde el 4 abril.

Por otro lado, el oro al contado cayó 0.41% a 1,561.50 dólares la onza, mientras que los futuros para junio perdieron 1.76% a 1,584.40 dólares la onza.

Las ventas se aceleraron luego de que corrieran rumores de que autoridades del bloque acordaron que cada miembro debe preparar un plan de contingencia en caso de que Grecia salga del euro, provocando que la moneda única europea alcanzara a tocar mínimos de julio del 2010.

Las presiones del mercado ante el temor por el riesgo de contagio de la crisis de deuda de la zona han golpeado los precios de los metales, borrando todas sus ganancias acumuladas en meses previos. En lo que va de mayo, el oro al contado cae 6.11%, mientras que el cobre registra un descenso de 10.11 por ciento.

Además de las tensiones europeas, los metales han resentido la desaceleración de la economía de China, puesto que ese mercado consume cerca de 40% de la producción de cobre mundial, así como la fragilidad de la economía estadounidense.

Los inversionistas se mantuvieron a la espera de los resultados que arrojara la reunión de los líderes europeos en la que se discutieron propuestas para impulsar el crecimiento económico de la zona y destacó la emisión de un bono común, a la que la canciller alemana, Angela Merkel, mantiene una postura de negación, argumentando que no contribuirán a alentar el crecimiento y además van en contra de los tratados europeos.

La reunión finalizó en la madrugada en Bruselas sin ninguna orientación clara sobre cómo estabilizar los mercados financieros.