El crudo Brent tuvo el miércoles su mayor caída intradía en dos años, ya que la escalada en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China amenazó con afectar la demanda por el petróleo, y reportes de que Libia reabriría terminales elevaron expectativas de un mayor suministro.

El Brent bajó 5.46 dólares, o 6.9%, y cerró en 73.40 dólares por barril, el mayor declive intradía en términos porcentuales desde el 9 de febrero del 2016. El West Texas Intermediate perdió 3.73 dólares, o 5%, a 70.38 dólares el barril.

El petróleo mexicano de exportacion cayó 5% a 65.99 dólares por barril.

Las acciones de las petroleras también presentaron pérdidas arrastradas por la caída del crudo.

Chevron cayó 3.21%, a 123.46 dólares, Conocophillips 2.35%, a 70.06 dólares y Exxon Mobil a 1.24%, a 82.60 dólares.

También se vieron afectadas empresas internacionales como Shell 2.23%, a 29.80 euros y Total 2.67%, a 56.16 euros.

El desplome se dio, luego de que la Corporación Nacional del Petróleo de Libia informó que reabrió cuatro terminales después de que grupos del oriente del país entregaron el control de los puertos. “Lo de Libia fue apenas el desencadenante”, afirmó John Saucer, vicepresidente de Mobius Risk Group.

Hay preocupación

Los precios del crudo frenaron su declive luego de que cifras oficiales mostraron que los inventarios petroleros en Estados Unidos se redujeron en casi 13 millones de barriles en la última semana, su mayor caída en casi dos años. Pero el repunte duró poco. La mayor tensión entre Washington y Pekín elevó la preocupación por la demanda. La amenaza de más aranceles sobre una nueva lista de productos chinos con un valor de 200,000 millones de dólares remeció a los mercados de materias primas y a las bolsas.

“La tensión vinculada con la disputa comercial tuvo efecto”, observó Michael McCarthy, estratega de CMC Markets. “Si se implementan esos aranceles habrá un impacto sobre la demanda y el crecimiento global.

Por su parte, la OPEP indicó que prevé que la demanda mundial de crudo decline en el 2019, a medida que se frena el consumo y aumenta la producción de exportadores rivales, lo que apunta a que se volvería a ver un superávit pese a las acciones del cártel para reducir el suministro. En su reporte mensual, en el que entregó sus primeras proyecciones para el 2019, la OPEP señaló que calculaba que el mundo necesitará 32.18 millones de barriles por día (bpd) de crudo.