Los mercados de Argentina registran comportamientos fuertes y mixtos, tras la imposición de nuevos controles para la adquisición de divisas que anunció el gobierno de Mauricio Macri. La autorización al Banco Central de la República Argentina para bloquear las compras de dólares busca responder a la depreciación del peso argentino.

Al momento, el índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires se desploma -13.55% y se ubica en un nivel de 22,645 unidades, ante la incoformidad de los inversionistas, que retiran su capital del mercado. El peso, por su parte, reacciona de la forma esperada y su paridad contra el dólar retrocede -2.63%, hasta un nivel de 55.98 unidades.

Los títulos de la compañía petrolera estatal YPF son los más afectados en este desplome, con una caída de 17% a un precio de 492.00 pesos argentinos por unidad. Las acciones de Mercado Libre pierden -3.12% en Wall Street a un precio de 576.06 dólares por unidad; pierden -4.42% en Argentina a un precio de 17,300 pesos por papel.

Al darle a la institución monetaria la capacidad de limitar la adquisición de divisas, el gobierno de Macri se protege de una crisis que agota sus reservas internacionales y que promueve la salida de capitles. La crisis de Argentina ha ocasionado presiones sobre el peso que llevaron la paridad de 12 unidades en 2016 a un récord de 62 en 2019.

Esto ha derivado en problemas como una hiperinflación que en julio pasado registró una variación anual de 54.4% con un alza de 4.1% mensual en los precios de medicinas y 64% a tasa anual. El Banco Central de la República Argentina tiene las tasas de interés más altas del mundo, con 74% contra 8% de México y 6.50% de brasil.

jose.rivera@eleconomista.mx