El índice Dow Jones de la Bolsa de Valores de Nueva York cerró ayer con una baja marginal de 0.03 %, para ubicarse en 15,440.23 unidades.

Las pérdidas en la plaza bursátil neoyorquina se produjeron en medio de nuevas señales de preocupación de los mercados por el dinamismo de la economía estadounidense.

Un nuevo informe del Instituto de Investigación ADP en Roseland mostró que las empresas contrataron a 175,000 personas en enero pasado, lo que representó 87,000 menos con respecto a diciembre del 2013.

Durante la jornada se negociaron 754 millones de títulos, operados por 3,134 emisoras, de las cuales 1,236 subieron de precio, 1, 762 bajaron y 136 permanecieron sin cambios.

Los otros principales indicadores bursátiles de la Bolsa de Nueva York finalizaron en terreno negativo, al igual que el Dow Jones.

Por ejemplo, en el caso del índice compuesto Nasdaq, cerró la jornada del miércoles con una pérdida de 0.50%, para quedar en 4,111.55 unidades y el Standard & Poor’s de 500 acciones selectas retrocedió 0.20%, a 1,711.64 unidades, su tercera baja consecutiva.

En el mercado energético, el crudo ligero de referencia West Texas Intermediate (WTI), para entregas en marzo, subió 19 centavos (0.20%) y se cotizó en 97.38 dólares por barril.

EUROPA SUBE LEVEMENTE

Las acciones europeas cerraron el miércoles con una leve alza, tomando un respiro de una intensa ola de ventas de dos semanas, aunque las preocupaciones por el crecimiento global y las monedas de mercados emergentes mantenían cautos a los inversionistas.

El índice FTSEurofirst 300 de las principales acciones europeas cerró con una subida de 0.09%, en 1,271.84 puntos, poniendo freno a un descenso de 6% acumulado en las últimas dos semanas.

Las ventas -que provocaron el mayor retroceso del índice en siete meses- se dispararon por temores al impacto sobre los mercados emergentes de una reducción de los estímulos de la Reserva Federal de Estados Unidos, así como por los tibios datos de los sectores manufactureros estadounidense y chino.

Jeanne Asseraf-Bitton, jefa de investigación de activos globales de Lyxor Asset Management, dijo que este año será de transición, desde un mercado guiado por la liquidez a uno dirigido por los fundamentos macroeconómicos. Pero ahora, con dudas sobre el panorama del crecimiento y con un poco menos de liquidez, el camino podría ser accidentado .