Queridos amigos: tras el raudal de malas noticias que presenciamos a lo largo de toda la semana y la fuerte volatilidad que aporreó a los mercados como se le dio la gana, uno sin duda se pregunta al ver cerrar los mercados accionarios en terreno positivo y algunas divisas fortalecidas si los mercados en verdad son bipolares y se tiran a la fiesta o a la depresión sin que las circunstancias prevalecientes hayan cambiado en los mercados o si, simplemente, serán ingenuos.

La semana pasada, amanecimos con declaraciones de Christine Lagarde, del FMI, en el sentido de que no veían viabilidad económica en Grecia y que, seguramente, no tendrían los helenos capacidad de pago para hacer frente a sus compromisos, que vencen el próximo mes de septiembre, además de que no creía que los griegos pudieran cumplir su compromiso de tener un nivel de endeudamiento de 120% de su PIB para el 2020, lo que probablemente generaría que ese organismo dejara de darle su apoyo económico, asegurando así su salida de la zona euro.

A lo anterior se sumó el rumor y luego la confirmación de que no sólo la provincia de Valencia en España requeriría de apoyo de su gobierno federal, sino también provincias como Murcia, Cataluña y Castilla.

Así, el diferencial entre el bono Español y el Alemán a 10 años alcanzó niveles de 640 puntos base o, lo que es lo mismo, la tasa a 10 años en España llegó a 7.50 por ciento. Simplemente, impagable.

Para aderezar la situación, la agencia calificadora Moody’s modificó su perspectiva de estable a negativa a Luxemburgo, Holanda y a Alemania, argumentando que todo el apoyo que este país ha dado a economías como Grecia y España puede afectar su salud económica.

En Estados Unidos, el crecimiento económico no sólo no llega. El PIB del segundo trimestre creció tan solo 1.5% contra 2.0% del primer trimestre, para hilar dos trimestres de desaceleración.

Y, para echarle leña a la hoguera, la confianza del consumidor publicada por la Universidad de Michigan pasó de 73.2 puntos en mayo a 72.3 en junio, el dato de ventas de viviendas pendientes cayó 1.4% en junio, mientras que el de las viviendas nuevas bajó 8.4 por ciento.

Sin duda, nuestro vecino del norte va enfilándose de nueva cuenta a una recesión, mientras que Europa ya está ahí.

Con todo, los principales índices bursátiles terminaron con rendimientos positivos semanales, al ganar el Dow Jones un sólido 2.8%, logrando rebasar la barrera de las 13,000 unidades, mientras que el Nasdaq avanzó 2.4% y S&P 500, 2.8 por ciento.

En México, los futuros del IPC a diciembre avanzaron 1.51%, mientras que el superpeso alcanzó niveles mínimos el martes de 13.75 pesos/dólar para, finalmente, recuperar 50 centavos durante la semana y ubicarse en 13.25 al cierre de la misma.

Seguramente, se estarán preguntando ¿qué habrá sucedido entre jueves y viernes para que los mercados se hayan recuperado de esa manera? Pues, bien: el jueves salió Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, a declarar: El BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar al euro. Y créanme cuando les digo que será suficiente , mientras que el viernes, Angela Merkel y el presidente francés Hollande se sumaron a las palabras de Draghi, lo que hizo pensar a los mercados que, más pronto que tarde, veremos al BCE en acción en los mercados rescatando bancos y países.

Y así, como por arte de magia, la hiel se convirtió en miel. ¿Mercados bipolares o ingenuos? Tú decides. Mientras tanto, ¡toma coberturas!

*Alfonso García Araneda es director general de Gamaa Derivados.

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