Los mercados siguen evolucionando en función de lo que pasa en Europa y el rumbo de la recuperación económica mundial, así se vivió una jornada más de pérdidas.

En Europa, la Bolsa de Londres cerró en baja de 0.49%, Madrid perdió 0.64%, París 0.13%, y Milán 1.35%, mientras que Frankfurt terminó la sesión con ganancias de 0.28 por ciento.

Mientras que en Nueva York las caídas fueron más pronunciadas, el promedio industrial Dow Jones se contrajo 1.11% y el Nasdaq 1.54%, el nerviosismo en el mercado estadounidense se incrementó tras el intento fallido de controlar el derrame de petróleo en el Golfo de México, lo que golpeó a las acciones de las empresas energéticas, las acciones de British Petroleum que se negocian ahí cerraron con una pérdida de 14.97 por ciento.

Las plazas latinoamericanas siguieron la tendencia de Wall Street, registrando fuertes pérdidas; en México el IPC perdió 2.47%, Sao Paulo 1.91% y Santiago 1.29 por ciento.

Se incrementan los temores

En Europa se teme que los problemas de deuda soberana se propaguen al sistema bancario. El Banco Central Europeo advirtió que los bancos de la zona enfrentarán hasta 195,000 millones de euros en pérdidas crediticias en los próximos 18 meses, lo cual incrementó el nerviosismo entre los participantes, lo que se reflejó en una caída en la cotización de la divisa europea.

Las presiones sobre el euro lo llevaron a su mínimo de cuatro años frente al dólar, sobre 1.2112 dólares por divisa única europea; sin embargo, logró recuperarse y cerró en 1.2246 dólares.

En Estados Unidos se publicó que el gasto en construcción de abril subió 2.7%, el mayor avance desde agosto del 2000.

La noticia fue tomada con agrado en un momento en el que la recuperación económica mundial corre peligro.

Un sondeo mostró que la actividad manufacturera de la zona euro se expandió en mayo a un ritmo considerablemente más lento que el máximo de 46 meses de abril.

Pero no sólo en Europa se presentó la contracción, el índice oficial de gerentes de compra de China retrocedió a 53.9 en mayo desde 55.7 en abril, una cifra ligeramente menor al pronóstico de los especialistas, pero aun así fue el decimoquinto mes por sobre 50 puntos que separa la expansión de la contracción.

En medio del nerviosismo, el oro continúa con su avance y finalizó con un alza de más de 11 dólares en 1,223.30 dólares por onza, su mayor nivel en dos semanas, a pesar del avance del dólar. En épocas de nerviosismo los inversionistas adquieren al metal amarillo como refugio.

La recuperación de la divisa estadounidense golpeó a los precios del petróleo que cayeron más de 2% por debajo de los 73 dólares.

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