El mercado local de deuda corporativa no se ha visto muy animado en lo que va de este año. A la fecha, el monto recaudado por las empresas suma 57,736 millones de pesos, esto es apenas 42.37% de los visto en el mismo lapso del 2018.

Aun con las cuatro emisiones que están por salir en este mes, por alrededor de 31,560 millones de pesos, el monto no se igualaría a los 136,243 millones de pesos que las compañías obtuvieron de financiamiento entre enero y junio del 2018.

Todavía se espera para lo que resta de junio que la línea aérea Aeroméxico oferte bonos por 3,000 millones de pesos y Fibra Shop, 3,000 millones de pesos.

Además de Minera Frisco, con 2,000 millones de pesos, y Nacional Monte de Piedad, con 400 millones de pesos.

El director general de la calificadora de riesgo crediticio HR Ratings, Fernando Montes de Oca, explicó que el mercado de deuda privada se ha visto presionado en este año, pero dijo que hay confianza de que empiece a recuperarse hacia el tercer y cuarto trimestres.

“Muchas empresas y bancos como el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) siempre están con necesidad de financiamiento y aunque pueda haber incertidumbre, el hecho de que se necesite dinero hace que las transacciones pasen”, manifestó.

Lo anterior por las noticias de la semana pasada, relacionadas con la degradación en la calidad crediticia de México y de Pemex, así como las presiones de Estados Unidos.

Se animaron, pese a todo

En medio de estos vaivenes, Inmobiliaria Vinte realizó una oferta de bonos sustentables, logrando recaudar 700 millones de pesos, a una tasa de interés fija anual de 10% a 10 años.

Otra parte de los títulos de deuda se colocaron a tres años y medio por 300 millones de pesos, con un interés variable TIIE +228 puntos base.

Banobras no retrasó la emisión planeada para el 10 de junio y lanzó su oferta de bonos, recaudando 10,000 millones de pesos a tasa variable TIIE menos 5 puntos base para la emisión de tres años; un interés fijo de 8.29% para la de cinco años, y otra por 415.3 millones de Unidades de Inversión (Udis) a 10 años.

El asesor independiente de inversiones Heriberto Sandoval explicó que la tasa de interés para las colocaciones de deuda privada depende de factores como el riesgo crediticio de cada emisor, los plazos y montos a recaudar.

Entre mayor sea el riesgo, el mercado pedirá mayor prima. Para una emisión nacional se toma como referencia la tasa libre de riesgo gubernamental, más un sobreprecio.

En este sentido, el director general de HR Ratings explicó que cuando hay nerviosismo es natural que los inversionistas pidan mayor premio por sus inversiones.

Aunque aclaró que con la degradación a escala global que la calificadora Fitch Ratings hizo a la nota de México impactaría principalmente en las emisiones internacionales, por lo que el impacto en mercado local debería ser mínimo.

En las primeras dos semanas de junio del 2018, la TIIE a 28 días fue de 7.8614%, en el mismo periodo de este año se ubica en 8.5133%, según el Banco de México.

Armando Rodríguez, gerente de Análisis de Signum Research, dijo que, con las nuevas cartas del riesgo soberano mexicano, los inversionistas estarían persiguiendo tasas variables a largo plazo o en Udis.

“Para las próximas colocaciones podemos ver hacia dónde se está dirigiendo la mayor parte de los recursos, si los inversionistas están tras mayores premios con TIIE o en Udis”, puntualizó Rodríguez.

Se elevaría costo de financiamiento a empresas de Bolsa

El costo de financiamiento de las empresas que cotizan en el mercado bursátil mexicano se incrementaría cerca de 72 puntos base, como consecuencia de la degradación que sufrió México en su calificación de riesgo crediticio, proyectó Armando Rodríguez, gerente de Análisis Bursátil de Signum Research.

La semana pasada, la calificadora Fitch Ratings rebajó la calidad crediticia a México (“BBB”), a dos escaños de caer en nivel especulativo y retiró a Petróleos Mexicanos el grado de inversión, clasificándolo en “BB+”.

“Hicimos un análisis de cuánto podría incrementarse el costo de financiamiento de las empresas en Bolsa y éste podría ser de alrededor de 72 puntos base; el costo promedio para las emisoras que conforman el índice S&P/BMV IPC rondó 7.2%, al primer trimestre del 2019”, dijo Rodríguez.

Adelantó que este aumento generalizado podría empezar a reflejarse en el tercer trimestre de este año.

El S&P/BMV IPC es el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), concentra las 35 empresas más grandes y líquidas que cotizan en el mercado local.

Entre algunas compañías de dicho índice, con un elevado nivel de apalancamiento que preocupa al mercado, está Cementos Mexicanos, con 11,231 millones de dólares y sin grado de inversión.

La deuda total de la panificadora Grupo Bimbo fue de 90,007 millones de pesos hasta marzo de este año y en el mismo periodo los pasivos consolidados de la petroquímica Alpek sumaron alrededor de 42,000 millones de pesos (2,200 millones de dólares).

Alsea, la operadora en México y América Latina de marcas como Italianni’s, Vips y Starbucks, se ubica también entre las mayor apalancadas, con un adeudo de 26,947 millones de pesos.

Para el gerente de Análisis Bursátil de Signum Research, aunque ya se esperaba que las calificadoras rebajaran la calidad crediticia de México, la acción pone un nuevo techo a las calificaciones de las empresas, pero también traerá mayores costos de financiamiento, sobre todo a las vinculadas al sector de energía.

“Podemos esperar posiblemente cambios o algunas revisiones, especialmente a empresas relacionadas con el sector energía. A quienes se ajuste la calificación podrían incurrir en altos costos de financiamiento”, puntualizó.

Explicó que las políticas de las calificadoras de riesgo crediticio —como Fitch, Moody’s, S&P y HR Ratings— señalan que ninguna empresa puede tener mayor calificación que el soberano.

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