La volatilidad está impregnada en el mercado accionario mundial. Pese a ello, todavía existe valor y se estiman potenciales alzas en los índices para lo que queda del año, dijo Omar Saavedra, director de Estrategia de Mercados en Scotia Wealth Management.

El estimado que existe sobre el índice S&P 500 —que engloba a las empresas más grandes por valor de mercado listadas en Estados Unidos— es de 3,100 puntos, aunque se verá mucha volatilidad antes de llegar a dicho punto, dijo Saavedra.

De las tres bajas diarias más profundas que ha registrado S&P 500 el último lustro, una la ha marcado en el 2018. Del otro extremo, de las tres alzas más pronunciadas, una lo ha hecho este año.

De cumplirse el estimado del S&P 500, éste avanzaría alrededor de 16% desde sus niveles actuales.

Al menos dos factores estarán impulsando a Wall Street en el año.

Por un lado, la reforma fiscal puesta en marcha por la administración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y las tasas de interés que  siguen en niveles bajos, explicó Saavedra.

La expectativa del consenso de analistas es que en los próximos reportes de compañías listadas en Estados Unidos —que empezarán en abril— las utilidades aumenten 22%, gracias a la reforma fiscal, de acuerdo con datos compartidos por Scotia Wealth Management.

Sobre la tasa de interés, pese a los incrementos que ha realizado la Reserva Federal (Fed) los últimos años —inició en diciembre del 2015— ésta se ubica en un rango de entre 1.50 y 1.75%, similar a los niveles de septiembre del 2008.

Lo anterior es lejano a los niveles de septiembre del 2006 —superiores a 5%— o de junio del 2009, cuando rompieron la barrera de 6.50 por ciento.

Camino turbio

Los mercados de Estados Unidos, y el mundo, tuvieron un primer trimestre de contrastes.

En enero, los principales índices de Wall Street (S&P 500, Promedio Industrial Dow Jones y NASDAQ Composite) llegaron a marcar en conjunto 41 máximos históricos. El NASDAQ Composite, integrado por emisoras como Apple, Amazon y Alphabet, presentó su mejor desempeño mensual (7.36%) desde octubre del 2015.

La historia cambió en febrero, cuando los índices presentaron su primera corrección (en nueve sesiones o menos) desde agosto del 2015. La preocupación llevó al S&P 500 y Dow Jones a retroceder en el primer trimestre.

Hacia el resto del año, la inflación en Estados Unidos, los reportes trimestrales y una guerra comercial son los temas de inflexión que podrían presionar o no al mercado, de acuerdo con Saavedra.

Si la inflación en Estados Unidos rompe la barrera de 2% de forma sostenida, presionará a la Fed para que aumente su tasa de interés de manera más rápida de lo previsto. Hasta el momento, se espera que el banco central eleve dos veces más su tasa de interés este año.

Una tasa de interés más alta hace más atractivo a instrumentos de bajo riesgo, como treasuries, y resta atención a la renta variable.

Los reportes trimestrales pondrán a prueba la reforma fiscal de Estados Unidos; quedarse por debajo del estimado de los analistas generará presión en el mercado.

Por último, una guerra comercial acentuaría la volatilidad. “Con la incertidumbre de no saber hasta dónde puede llegar esta guerra comercial, generará ruido (...) es lo que ha pasado las últimas semanas”, dijo Saavedra.

mario.calixto@eleconomista.mx