El recorte en la tasa de interés referencia del Banco de México (Banxico) que dejó al indicador en 4%, será un catalizador para el mercado accionario, aunque analistas consideran que su impacto está acotado al mediano plazo, y estará limitado por otros factores que han perjudicado a las acciones mexicanas.

“Sí creemos que es un catalizador positivo para al mercado accionario, pero es más orientado hacia un horizonte de mediano a largo plazo, eso le estaría contribuyendo en que las valuaciones de por si ya son atractivas en algunos sectores podrían resultar con un mayor potencial de mediano y largo plazo”, comentó Carlos Hernández, analista bursátil senior de Masari Casa de Bolsa.

Una baja en la tasa de interés se asocia a un alza en el mercado de capitales y viceversa.

El jueves el banco central reanudó el ciclo de bajas comenzado en 2019 luego de dos pausas a la tasa de interés, disminuyéndola en 25 puntos base. Hace dos años llegó a estar en 8.25 por ciento.

Amín Vera, subdirector de Análisis Económico en Black Wallstreet Capital, firma mexicana de asesoría en inversiones, comentó que en la coyuntura actual pesan más otros factores, como el temor a que se pierda el grado de inversión de México por parte de las calificadoras de riesgo.

“Sigue habiendo una mayoría abrumadora de especialistas que piensan que se va a perder el grado de inversión en los próximos años”, acotó.

En lo que va del año el S&P/BMV IPC muestra una ligera baja de 0.31%, según Economática.

Mal manejo

Amín Vera agregó que a la posibilidad de la pérdida del grado de inversión se añade la percepción de lentitud en el proceso de vacunación contra el Covid-19, lo que se refleja en el tipo de fondo que invierte en México.

“Hay un incremento en la demanda de posiciones de deuda de empresas de leasing de baja calidad”, y abundó que no se descarta que “fondos buitres” vean oportunidad de invertir en capital mexicano.

claudia.tejeda@eleconomista.mx