Los mercados se encuentran puestos para continuar con los rendimientos positivos en febrero. Hay dos factores determinantes. Uno es la mayor tranquilidad con respecto a la crisis de Europa. La otra es la recuperación de las cifras en la economía estadounidense. En ambos casos la situación no es definitiva.

Los índices en Estados Unidos registran un rendimiento superior a 20% desde su mínimo en octubre. El jalón registrado al principio de año es bastante grande. La tendencia en enero, y lo que va de febrero, es importante no sólo en los mercados de capitales, sino en todo el espectro de los mercados de riesgo.

La evolución de los asuntos de Europa es visible. Al parecer se limpia el terreno para la reestructura de Grecia. Asimismo, las autoridades realizan avances para completar la formación de los diques de recursos que se requieren para proteger al mercado de deuda de la especulación de los agentes.

Por su parte, la información económica que ha sido publicada, en especial en Estados Unidos, es mejor a lo esperado y abre de nuevo la esperanza de un año mejor a lo previsto por el lado de la actividad económica. El dato más esperanzador es la creación de 243,000 empleos en enero. El dato es mejor que los 203,000 que se generaron en diciembre y confirman una recuperación.

¿Es definitiva esta mejora? No lo sabemos. En ambos casos hay muchas dudas. En ambos también es importante la influencia que las acciones de los bancos centrales han impuesto para generar una mejor percepción de los inversionistas.

Hace un par de semanas, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) definió que la tasa de interés de referencia será muy baja por los próximos tres años; con ello reforzó su postura de relajación monetaria (consistente en la emisión indiscriminada de dinero y bajas tasas de interés).

Desde la crisis del 2008, cada vez que la Fed ha tomado acciones para reforzar el estímulo monetario el dato de creación de empleos ha rebasado los 230,000 al menos una vez. Esto ha sucedido por lo menos en cuatro veces desde entonces. Dos veces, en las primaveras del 2010 y del 2011, los empleos han crecido a esa tasa.

En dichas ocasiones los aumentos no pudieron sostenerse. Esto da validez al argumento de que después de una crisis tan fuerte la economía tiende a moverse de manera errática por un tiempo considerable y desestima, desde luego, la percepción de que ahora sí la recuperación es de verdad.

En tales ocasiones hemos presenciado reacciones furiosas de los mercados, rachas potentes, pero al final esporádicas. No hay elementos aún para cantar victoria a sabiendas de que la plataforma que rodea este repunte sigue siendo débil: restricciones fiscales, recesión en Europa, elevado desempleo, mercado inmobiliario semimuerto, ausencia de dinámica del crédito, etcétera.

Tampoco en Europa podemos decir que el camino ha sido autónomo. El Banco Central Europeo (BCE) también ha tenido mucho que ver. En especial su operación de préstamos conocida como Operación de Refinanciamiento a Largo Plazo (LTRO, por su sigla en inglés), a través de la cual ofreció préstamos a los bancos por tres años con colaterales generosos. El día de hoy seguramente volverá a bajar las tasas de interés.

También en Europa el retorno de la confianza no ha tenido que ver sólo con las acciones de los gobiernos, sino principalmente del BCE.

Habrá que ver si en esta ocasión la historia es diferente. Por la velocidad de los mercados no podemos dejar de pensar en la posibilidad de una sobrereacción y una posterior decepción si las cosas no caminan.

Rodolfo Campuzano Meza es director de Estrategia y Gestión de Portafolios de INVEX. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo: perspectivas@invex.com. Twitter: @invexbanco.