Durante octubre, la confianza de los consumidores mexicanos tuvo su mejor desempeño mensual desde febrero del año pasado, ante una mejor perspectiva de la situación económica del país y anticipando un positivo cierre de año para la economía mexicana.

El índice de confianza del consumidor, elaborado en conjunto por el INEGI y Banco de México, se ubicó en 94.9 puntos durante el décimo mes del año. Dejando de lado efectos de estacionalidad, el índice creció 2.88% respecto de septiembre, su mayor crecimiento mensual desde febrero del 2011.

El índice logró romper con la caída de los dos meses previos y, de acuerdo con Mario Correa, economista en jefe para México de Scotiabank, en general el índice tuvo una lectura positiva y estuvo muy en línea con lo visto en Estados Unidos, donde han ido mejorando los indicadores .

Los cinco componentes que integran el índice subieron respecto de septiembre. El renglón que mide la percepción actual de la economía subió 7.65%, mientras que el que mide la posibilidad de adquirir bienes duraderos en el futuro ascendió 4.44 por ciento.

Éste fue el primer indicador económico en México para el cuarto trimestre del año y es posible anticipar un buen cierre de año, sobre todo, si el impulso de la demanda interna continúa soportando el crecimiento, agregó Correa.

En general, para la economía hemos visto una tendencia positiva. La parte de los servicios ha mostrado fortaleza y sería un indicador de lo que vine en el futuro , sobre todo para la demanda interna, que es su principal determinante, agregó el economista de Scotiabank. El grupo financiero espera un crecimiento del PIB de 3.94% en el 2012.

En su comparación mensual, el índice de confianza del consumidor subió 4.8%, su mejor crecimiento desde abril pasado. En su interior, cuatro de sus componentes subieron, salvo el que mide las posibilidades de adquirir bienes duraderos que sumó su tercer mes de bajas al caer 0.9 por ciento.

De acuerdo con Bx+, en noviembre la confianza de los consumidores podría ver un ligero retroceso a 94.2 puntos. Si bien el grupo financiero destaca que los indicadores de la demanda interna no se han desacelerado, enfatizó la aceleración de la inflación por arriba de 4% como un factor de riesgo.

ana.valle@eleconomista.mx