Los especialistas consideran que el actual entorno local no ayudará al peso mexicano a diferenciarse positivamente en el corto plazo entre las monedas emergentes, y solo será evidente una mayor fortaleza en la medida en que el escenario económico concrete un mayor crecimiento.

Pese a esto, la divisa azteca podría mantener las ganancias de la semana anterior, dada una menor aversión al riesgo en el contexto internacional, lo cual se ha reflejado en entradas de capital en los mercados de deuda y accionarios locales.

De mantenerse este patrón (tranquilidad en mercados emergentes) podríamos ver niveles cercanos a los 13.20 e incluso menores esta semana , advirtieron los analistas de Invex. El pronóstico se cumplió este mismo lunes cuando el USDMXN tocó los 13.18.

Y es que, a pesar de que los principales temas a nivel global no han cambiado, algunos aspectos sí lo han hecho, en particular en los Estados Unidos. En específico resalta la debilidad de las cifras económicas, entre ellas las ventas al por menor y la producción industrial, así como los dos últimos reportes del mercado laboral.

Los especialistas de Banorte explican que estas sorpresas negativas (sobre todo ante el fuerte consenso de un mayor dinamismo en 2014) han influido de manera significativa en la debilidad del dólar registrada desde inicios del mes de febrero. En concreto los mercados podrían empezar a apostar a una pausa del tapering, y en caso de aumentar dicha expectativa, un mayor apetito al riesgo podría ayudar a las monedas emergentes frente al dólar.

A esto habría que sumar la mejora en la actividad crediticia en China registrada el día de ayer, situación que redujo los temores sobre una desaceleración en la economía.

En contrasentido existen otros factores que también impedirían al peso romper a la baja las 13.00 unidades por dólar en el corto plazo. Tal es el caso de los nuevos datos sobre la economía mexicana que muestren poca evidencia de recuperación, así como el hecho de que las tasas en México son de las más bajas respecto a competidores de flujos, lo que limita el soporte de la moneda azteca en términos de carry.

Aquí también hay que añadir el hecho de que, si los Estados Unidos moderan su expansión, más allá de una desaceleración en el tapering esto afectaría directamente a México, siendo que el vecino país del norte es su principal socio comercial.

A mediano plazo, de acuerdo con los expertos, las condiciones de México en términos fundamentales son muy favorables y solo hace falta evidencia de un crecimiento más acelerado para que veamos al peso fortalecerse en mayor medida.

También puede colaborar en este sentido la nueva ronda de actividad legislativa, en donde se aprobarían leyes secundarias en reformas importantes como la de energía y telecomunicaciones , dicen los analistas de Invex.

Desde el punto de vista técnico, el peso deberá romper a la baja el nivel de las 13.18 unidades por dólar para mantener una señal bajista, escenario que conseguiría complicarse con la publicación de las Actas de la última reunión de la Fed y que podría provocar un rebote del exótico hasta niveles de 13.24 unidades.

Bajo las actuales circunstancias, los especialistas de Banorte consideran atractivo para USDMXN cortos encima de 13.50 y largos por debajo de 13.00 por dólar.

Las estimaciones para cierre de año del USDMXN muestran pocos cambios y promedian las 12.60 unidades por dólar.

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