El programa de certificados de infraestructura educativa nacional (Cien) por hasta 50,000 millones de pesos ya está listo y recibió la máxima calificación por parte de las evaluadoras de riesgo Fitch Ratings y Standard & Poor’s (S&P).

La primera asignó la calificación de largo plazo AAA(mex)vra a los certificados bursátiles para ser dispuestos entre el 2015 y el 2018. Por su parte Standard & Poor’s le otorgó mxAAA , lo que significa que existe poca probabilidad de que no se cumpla el pago de principal e intereses de la emisión.

Al haber obtenido la máxima calidad crediticia se abre la posibilidad de que el vehículo obtenga mejores condiciones de financiamiento, esto es, tasas de interés más baja, para potenciar la infraestructura educativa en México.

Las agencias calificadoras consideraron que, aunque la emisión de los certificados bursátiles fiduciarios no cuenta con una garantía específica del gobierno federal, ni de las entidades federativas, tiene el respaldado del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), lo que significa que contará con recursos de la federación.

Con el dinero que se capte, por la emisión de los certificados bursátiles, el gobierno federal y estatal rehabilitarán escuelas de todos los niveles educativos, desde primarias hasta universidades.

En entrevista, Daniela Brandazza, responsable de la calificación de los certificados en Standard & Poor´s, dijo que ante un escenario en el que el FAM desapareciera se recurriría a la normativa vigente y, respetando la ley de coordinación fiscal, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, continuaría destinando los recursos al fideicomiso emisor. Por lo que tiene el apoyo implícito del gobierno federal.

Inversión segura

Humberto Panti, director senior de Fitch México, coincidió en que a pesar de no contar con un respaldo de la federación, son bonos con características estructurales y financieras de muy bajo riesgo para los inversionistas.

Al estar calificados con la máxima nota, los inversionistas que decidan fondear o comprar estos bonos tienen mayor certeza de recuperar su inversión. Son comparables con otros instrumentos, como los bonos locales del gobierno federal, que tienen la misma calificación , precisó el directivo de Fitch.

Los Cien son un instrumento que contará con 25% de los recursos del FAM aprobados cada año dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación.

Dicho monto representa 0.814% de la recaudación fiscal participable y se distribuye entre los 32 estados del país.

Para el ejercicio fiscal de este año, se asignaron 18,827.1 millones, de los que por ley 54% se destina a la construcción, equipamiento y rehabilitación de infraestructura educativa básica, media superior y superior.

Respecto de la participación de las entidades federativas en este vehículo, Panti aclaró que no asumirán una deuda, ni impactará en su calificación, ya que la deuda quedará computado dentro del balance del fideicomiso emisor.

Esto no es deuda pública porque el fideicomiso no tiene un respaldo del gobierno. Los que compren los certificados no podrán reclamar el pago a los gobiernos, sino al fideicomiso. Es un recurso seguro y tendrá un buen impacto , consideró Panti. Daniela Brandazza y Humberto Panti concordaron en que los Cien son un vehículo único en su parte operativa, aunque en su estructura podrían ser comparables con el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas.

Sin embargo, la dimensión es todavía mayor al hacer partícipes a los 32 estados del país, con recursos específicos por 50,000 millones de pesos para el mejoramiento de infraestructura educativa.

Definitivamente vemos muchos factores positivos en esta estructura y para los estados.

Es un vehículo que va a potenciar los recursos del FAM y va a poder lograr su objetivo: mejorar la infraestructura educativa del país , consideró el director senior de Fitch México.

También créditos puentes

Fitch Ratings y Standard & Poor’s también otorgaron calificaciones positivas a los créditos de corto plazo por hasta 10,000 millones de pesos. Las notas fueron F1+(mex)vra y mxA-1+ , respectivamente. Dichos créditos puente garantizarán la continuidad de la inversión en las obras de infraestructura educativa, hasta la emisión de los certificados bursátiles con los que se repagarán dichos créditos a lo largo del programa autorizado. El fideicomiso que emite puede solicitar créditos puente de corto plazo para continuar con las obras de infraestructura educativa y cuando haya condiciones de mercado puede salir a emitir. Lo primero que tiene que hacer el fideicomiso es pagar los créditos bancarios de corto plazo, los cuales no pueden rebasar de un año de plazo , dijo Daniela Brandazza.

Humberto Panti explicó que los Cien podrían ser un instrumento atractivo para los inversionistas institucionales debido a que el plazo contemplado para emitir los certificados es entre 20 y 22 años, más tres años de periodo de gracia.

A lo anterior se suma que el vehículo prevé una tasa de interés fija, con lo cual los recursos estarán expuestos a baja volatilidad y a una programación, planteada con ciertos pisos.

Además, los Cien tendrán dos figuras: el fideicomiso emisor y el de distribución, quienes crean mayor certeza al inversionista de que los recursos no serán desviados para temas de gasto corriente u otras presiones presupuestarias.

judith.santiago@eleconomista.mx