Mapfre colocó el martes 1,000 millones de euros, en un bono a 10 años a un precio de 115 puntos básicos sobre el midswap, el tipo de referencia para este tipo de emisiones.

Según los datos de mercado recogidos por Efe, inicialmente, la deuda se iba a colocar a un precio superior, aunque gracias a la demanda de los inversores, Mapfre ha logrado abaratar la operación.

Los colocadores de los títulos a una década han sido Barclays, BBVA, BNP, Citi, y Crédit Agricole.

La emisión de obligaciones simples tiene un cupón anual del 1.625 por ciento.

El precio de emisión de las obligaciones es de 99.634% de su valor nominal.

El éxito de la transacción se ha reflejado en una elevada demanda, que ha ascendido a 2.5 veces el importe nominal final, y en una gran diversificación, que ha permitido colocar la emisión entre más de 250 inversores de más de 25 países, destacando Francia (29% del total de la emisión), Italia (15%), Reino Unido (14%) y Alemania (12 por ciento). Los inversores españoles representan 8% del importe total.

Los fondos resultantes de esta operación, cuyo desembolso está previsto para el próximo día 19 de mayo, servirán para dotar de mayor flexibilidad financiera al grupo y para diversificar sus fuentes de financiación.

Está previsto que los valores coticen en el mercado AIAF de renta fija.

La aseguradora, que cae 4% en lo que va del año, habría agotado ya su recorrido al alza, según la media de analistas, que fijan su precio objetivo en 2.24 euros.

Mapfre es uno de los que más ha subido desde el rebote que inició el Ibex, el 7 de abril. Llegó a apuntarse más de 31% en 11 sesiones y alcanzar máximos desde diciembre.

Después, corrigió 8.07%, frente a 6.2% del Ibex.