Los fibras inmobiliarios no han quedado inmunes a los estragos que ha causado el Covid-19 en los mercados financieros. El índice que mide el comportamiento de estos valores finalizó con el peor desempeño trimestral desde el 2011, cuando nacieron estos vehículos de inversión.

El S&P/BMV Fibras, que concentra a 10 fideicomisos inmobiliarios de los 15 que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se hundió 24.88 % entre enero y marzo, para cerrar este primer tercio del año en los 184.83 enteros, pérdida mayor al que registró el principal índice bursátil, que retrocedió 20.64% en el mismo periodo.

Con esta caída trimestral, los fideicomisos de inversión en bienes raíces (fibras) estuvieron cerca de borrar la ganancia anual de 31.49% lograda para todo el 2019, el mejor cierre de año desde el 2012 en términos de rendimiento.

La caída en el índice de fibras refleja el temor de una desaceleración económica más profunda y, como consecuencia, las dudas sobre si los inquilinos no puedan pagar el alquiler completo en los próximos meses.

“Es complicado conocer los efectos de la crisis del Covid-19 en el sector de las fibras, pero es importante señalar que los contratos de arrendamiento consideran periodos prolongados entre tres y cinco años, por lo que será clave la renovación del área bruta rentable (GLA) del 2020 y 2021”, opinó Roberto Solano, analista bursátil en Grupo Financiero Monex. Consideró que ante el escenario de una contracción económica local e internacional, la clave estará en evaluar los periodos y condiciones de renovación del GLA, la duración de la contingencia sanitaria por el coronavirus, el efecto en ingresos en los arrendatarios (principalmente los comerciales), y el entorno de crecimiento vía adquisiciones y expansiones.

Entre los fideicomisos de inversión en bienes raíces que más pérdidas trimestrales tuvieron en el precio de sus certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios (CBFI) están Fibra Hotel con un desplome cercano a 51%, Fibra Uno con una caída de 38.20% y Danhos, que tiene una cartera inmobiliaria de centros comerciales y oficinas, presentó minusvalías de 35.18 por ciento.

Armando Rodríguez, director general de Signum Research, fue claro al señalar que entre el sector es importante considerar que cada fideicomiso inmobiliario tiene sus particularidades, algunas de ellas están diversificados en segmentos como el industrial, comercial y de oficinas, así como en la divisa en que obtienen sus ingresos, un caso es Fibra Uno.

Sin cambios

“No vemos que haya un cambio dramático en los fundamentales de los fibras, si bien pudieran haber renegociación en los contratos de arrendamientos que pudiera detener paulatina y temporalmente los flujos de los inquilinos, no creemos que esto vaya a afectar en el largo plazo”, indicó Rodríguez.

Incluso consideró que los fibras cuentan con líneas de crédito disponible que podrían utilizar desde ahora para cualquier eventualidad, en el escenario de que surgieran dificultades en el pago completo de las rentas por parte de los inquilinos. La agitación del mercado de valores por la pandemia del virus que brotó en China ha tirado el rendimiento de algunos fibras por el temor de que se desacelere la economía global y en momentos en que centros comerciales, hoteles y otros comercios han cerrado como medida de emergencia nacional para evitar que los casos sigan aumentando.

Solano explicó en su análisis que hay expectativa acerca del pago de dividendos, considerando las repercusiones del Covid-19, recordando que para diversos arrendatarios será retador un menor crecimiento económico, con un escenario de menores tasas de interés, alentando al consumo para la recuperación.

El sector de los fibras, que ponen en renta, compran, desarrollan y operan bienes inmuebles como centros comerciales, oficinas y hoteles, entre otros, ha sido considerado como una inversión segura a largo plazo, porque genera flujos estables y plusvalía en el tiempo.

Los más resentidos

Centros comerciales y hoteles padecen por el coronavirus

Los fideicomisos inmobiliarios, que operan centros comerciales y hoteles, son los que mayormente han resentido los efectos inmediatos de la pandemia del coronavirus.

La emergencia sanitaria por causa de fuerza decretada en México ha orillado a cerrar a algunos hoteles, centros comerciales, oficinas e industrias para evitar la propagación del virus.

Con el aislamiento social, las personas ya no podrán acudir, de manera temporal, a comprar en las plazas y, junto con la restricción de viajes, tanto de placer como de negocios, representaría problemas en la generación de flujo de efectivo para algunos fideicomisos que poseen inmuebles en estos nichos como Fibra Hotel, Fibra Inn, Fibra Danhos, Fibra Uno y Fibra Shop.

Pero Fibra Hotel, un fideicomiso que opera bajo marcas como Marriott y Posadas, es el que ha tenido la mayor afectación en la cotización de sus certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios (CBFI) que se desplomaron alrededor de 51% en este primer trimestre del año.

La cotización de Fibra Inn, otro operador de hoteles Holiday Inn y Crowne Plaza, ha sido negativa en este primer tercio del año, pero menos profunda que su par FiHo, puesto que terminó los tres primeros meses del 2020 con una minusvalía de 22.87 por ciento.

“Uno de los sectores que resulta más afectado es el hotelero en este contexto del coronavirus por el cierre temporal de algunos complejos, así como por la caída del turismo a nivel mundial”, escribió en un análisis Brian Rodríguez, analista de Grupo Financiero Monex.

Panorama complicado

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Hoteles, durante las últimas semanas los complejos hoteleros de playa han presentado un factor de ocupación aproximadamente de 10 a 15%, sin embargo, el resto de los estados del país han presentado una ocupación cercana a 5.0 por ciento. Pero también se ordenó el cierre de algunas playas como las del destino turístico de Cancún, Quintana Roo.

“Las medidas implementadas por en el sector comercial, oficinas e industrial nos hacen evaluar el escenario de contingencia en el sector de fibras ante un escenario económico retador para el 2020”, consideró Roberto Solano, analista de Monex.

Los fideicomisos que tienen en renta centros comerciales, también se ven con un panorama complicado de corto plazo por el aislamiento social. Entre las firmas más representativas en este nicho están Danhos, la tercera con las caídas más profundas en Bolsa, con un descenso trimestral de 35.18%; Fibra Shop que también tiene plazas comerciales, su cotización finalizó con una caída de 15.13% entre enero a marzo pasados.

Por su parte, Armando Rodríguez, director general de Signum Research, explicó que en este contexto de emergencia sanitaria y afectación económica, los fibras del segmento industrial como Terrafina, Prologis y Macquarie, se muestran más defensivos ante sus pares, aunque también en la industria hay retos como el cierre de algunas plantas automotrices.

“Es difícil pronosticar hasta qué punto continuará la volatilidad en el desempeño de los fibras en Bolsa y también falta conocer la estrategia de estas empresas para afrontar esta emergencia nacional”, consideró Armando Rodríguez.

judith.santiago@eleconomista.mx