Los futuros del maíz repuntaron a máximos de tres semanas después de que el Departamento de Agricultura estadounidense revisara a la baja sus estimaciones sobre las reservas y la cosecha del grano para el ciclo agrícola 2012-2013 en su reporte mensual del sector.

Los contratos del maíz con entrega en diciembre subieron 5%, para concluir la sesión en 7.73 dólares por bushel en el mercado de Chicago, marcando su mayor avance diario desde finales de septiembre y máximos intradía no vistos desde mediados del mismo mes, sobre 7.76 dólares.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) revisó a la baja sus pronósticos de existencias finales de maíz en el país para el ciclo 2012-2013 a 619 millones de bushels, desde los 733 millones que preveía en el reporte de septiembre.

La cosecha del ciclo en curso, con un avance de 69%, fue revisada a la baja 0.2% con respecto a septiembre. El USDA espera que concluya en 271.9 millones de toneladas (alrededor de 10,706 millones de bushel), el que será su menor nivel en seis años y que significará un retroceso de 13.4% con respecto al año pasado.

A escala global, la producción de maíz también fue revisada a la baja respecto de septiembre hasta 841.06 millones de toneladas, lo que implicaría un retroceso de 4.2% frente al ciclo previo.

Los números del jueves no hicieron más que confirmar las antiguas preocupaciones sobre el sector, escribió Darin Newsom, analista senior de la firma estadounidense Progressive Farmer.

Los precios de los granos han repuntado en el segundo semestre del año por preocupaciones de una menor oferta ante la peor sequía en Estados Unidos en medio siglo.

Desde mediados de junio, los precios del maíz han escalado más de 50%, alcanzando máximos históricos de 8.37 dólares por bushel a finales de agosto.

No obstante, a partir de entonces, los precios iniciaron una racha bajista, acumulando una caída de 14.3% hacia finales de septiembre, en tanto mejoraban las condiciones climatológicas para la cosecha estadounidense.

De acuerdo con Newsom, los datos divulgados no fueron sorpresivos, aunque el mercado reaccionó como si lo hubieran sido. En este sentido, Julian Jessop, jefe de Análisis de Commodities de Capital Economics, dijo: La mayor sorpresa fue la fuerte revisión a la baja de los inventarios estimados .

Junto con el maíz, otros cereales cerraron con ganancias tras el reporte del USDA. Los futuros del trigo subieron 1.87% a 8.86 dólares por bushel y los de la soya 1.66% a 15.48 dólares por bushel.

El USDA revisó a la baja la proyección de producción de trigo en Australia, Rusia y Europa. Inundaciones y sequías también han provocado incertidumbre sobre el abasto de trigo e incluso han despertado temores de que Rusia pudiera volver a limitar sus exportaciones.

PETRÓLEO PROLONGA GANANCIAS

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente se conjugaron con un reporte de inventarios peor que el esperado para prolongar la racha alcista en el mercado de energéticos.

Los precios del crudo estadounidense, WTI cerraron con un avance de 82 centavos o de 0.9% en 92.07 dólares por barril.

El Departamento de Energía estadounidense informó que los inventarios de crudo subieron en 1.7 millones de barriles durante la semana pasada, por encima de los 1.5 millones que esperaba el consenso.

En Europa, el Brent ganó 1.38 dólares o 1.2% a 115.71 dólares. Las tensiones entre Siria y Turquía continúan y los inversionistas temen que pudiera haber más conflictos en la región, lo que reduciría el suministro.

ana.valle@eleconomista.mx