Las plataformas online se han tornado una herramienta cada vez más populares dentro del mundo de las finanzas internacionales ya que les han permitido a los inversionistas minoristas operar en forma directa acciones, divisas, materias primas, sin intermediarios, tal como lo hacen los profesionales, pero desde sus propias casas.

Por ejemplo, en el mercado de Forex, el apalancamiento suele ser uno de sus principales condimentos y las operaciones a través de estos sistemas suelen ser las más numerosas respecto a las demás clases de activos.

El incremento del trading electrónico se dio a finales de los años ‘90 con la introducción de computadoras más baratas y rápidas, a la que se les sumó el incremento en el acceso a la Internet a velocidades cada vez mayores.

Además, hay que tener en cuenta que las noticias y los resultados de las empresas o los indicadores económicos relevantes suelen difundirse en forma espontánea y viralizada a través de una infinidad de sitios y agencias dedicadas a interconectar empresas con inversores y accionistas que las redistribuyen en tiempo real.

A todo esto se suma que las plataformas de trading online permiten no sólo que se incremente la velocidad con las que se realizan las transacciones sino que, además, programarlas para que se lleven a cabo a un precio determinado, tanto para entrar como para salir de ellas.

A esto, se le suma que los costos que ofrecen son menores, lo que conlleva una reducción en las diferencias entre el precio de compra y venta (spreads) y un aumento de la liquidez al incrementarse los volúmenes negociados.

Las operaciones minoristas son cada vez más elevadas y la mayor parte de ellas pasa por este tipo de herramientas, a no ser en los Estados Unidos, donde los institucionales son los que lideran el manejo del volumen en la Bolsa.

Las plataformas electrónicas crean una red que reproducen, en definitiva, un mercado virtual tal como es el NASDAQ, el NYSE Arca o el Globex, que son conocidos como redes de comunicación electrónica ( electronic communication networks, o ECNs).

El viejo recinto y la comunicación telefónica han sido gradualmente reemplazados y removidos, aunque las nuevas herramientas no estén totalmente exentas de errores y fallas tecnológicas.

La practicidad de operar online es tal que lo único que se requiere para hacerlo es una computadora, la apertura de una cuenta y un dinero para invertir. No se necesita de un banco, de un asistente personal o un monto mínimo elevado. Sólo se precisa elegir un buen broker con comisiones bajas y tener un mínimo de conocimientos para evitar cometer errores a la hora de seleccionar los activos ya que no se contará con ninguna clase de asesoramiento personalizado.

Luego, habrá que aprender a colocar órdenes, ya que hay al menos doce para ejecutar las distintas estrategias, tales como market orders, limit orders y stop order (y su variante Stop limit orders). Pero también existen otras como las all-or-none orders, selling short y su inversa para cerrar la posición buy to cover orders.

Las trailing stop orders son para marcar la salida ( exit) a medida que la negociación funciona a favor y se incrementará si se está comprado o se reducirá si se está vendido para proteger y garantizar la ganancia.

Por último, un bracket order permite definir un punto de entrada (más abajo que el precio actual), junto con una salida y un stop loss, quedando, de esa manera, cerrada la operación entre dos valores.

El inversor deberá tener conocimiento de los plazos deseados a través de las órdenes que vencen en el día, en la semana o en determinada fecha o los good until cancel orders (GTC), que son las que no terminan nunca.

Los horarios de trading son una ventaja también, ya que los márgenes de tiempo se extienden más allá de las 20 y las 8 del día siguiente, algo que con un bróker tradicional no se puede hacer porque las negociaciones están cerradas.

Además de darle transparencia a los mercados, la proliferación de estas plataformas ha derribado importantes barreras, entre ellas la de operar futuros directamente a través de bolsas electrónicas como Eurex, Globex o LIFFE con un sólo clic de distancia virtual.

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