No ha tocado fondo. Pese a la subida registrada el miércoles, el precio del petróleo, que desde comienzos de año ha caído 35%, aún tiene recorrido en negativo, según el consenso de los analistas. Los bajistas se frotan las manos ante la era de un oro negro barato y ya hacen sus apuestas sobre los precios irrisorios que, consideran, podría alcanzar. Según los registros del New York Mercantile Exchange, donde cotiza el barril de crudo West Texas de referencia en EU, se han efectuado compras de opciones sobre futuros de petróleo a 30, 25, 20 e, incluso, a 15 dólares por barril.

Estos activos financieros sólo aportan rentabilidad en caso de que la cotización del crudo alcance un nivel más bajo que el suscrito inicialmente. Así, las implicaciones de estas aún limitadas transacciones indican una clara dirección: son muchos los inversores que consideran que el precio del crudo no va a recuperarse en el corto plazo y cada vez más los que creen que continuará desplomándose.

Goldman Sachs prevé que la sobreoferta se mantenga y que el precio caiga a 20 dólares.

La mayor concentración de compra de opciones put (de venta), se ha producido bajo el precio de 30 dólares por barril. Esto indica que las expectativas de muchos inversores, al menos de los estadounidenses, pasan por que el crudo cotice a un precio menor para diciembre del 2016, fecha de vencimiento de estos contratos y en la que esperan obtener beneficio. Más agresiva ha sido la apuesta de los denominados por Bloomberg como bajistas extremos .

Aunque tan sólo en relación a 640,000 barriles, estos inversores han adquirido opciones de venta que se materializarían en un escenario de petróleo a menos de 15 euros.

La sobreoferta continuará a lo largo de todo el próximo año , explicó Jeffrey Currie, jefe de investigación de materias primas del gigante americano Goldman Sachs. Según Currie, existe un riesgo real de que los precios del petróleo caigan al entorno de los 20 dólares por barril para provocar la salida del mercado de los productores menos eficientes.

Y es que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) está llevando a cabo una política de guerra de precios con la intención de incrementar su porcentaje del pastel del mercado de crudo. Esto, sumado a una demanda débil como consecuencia de la difícil situación económica que atraviesan los países desarrollados, ha provocado que el precio del oro negro se haya desplomado.

En relación a esto, la OPEP informó el miércoles en un comunicado que estima que hasta el 2020, la demanda de su petróleo continúe en descenso, aunque de forma menos drástica de lo que indicaban las previsiones iniciales. Para final de la década, explican, el consumo de crudo por parte de los ahora países emergentes sustituirá al de los miembros de la OCDE.