Esta semana las acciones de grandes bancos de Europa y Estados Unidos retrocedieron con fuerza, luego de que una investigación periodística señaló que sus omisiones permitieron a criminales, entre ellos cárteles del narcotráfico, lavar de manera sistemática capital sucio en grandes cantidades durante varios años.

El ICIJ, un consorcio de periodistas integrado por 108 medios de prensa internacionales de 88 países, denunció que deficiencias en la regulación y omisiones de gigantes bancarios le dieron la oportunidad a dinero proveniente del narcotráfico y de estafas piramidales de ser movido por partes a cuentas de diversos países.

A pesar de la acusación, las caídas relacionadas con la trama se limitaron a dos jornadas. Algunos analistas mencionaron incluso que estos grupos financieros cayeron de la mano con otros no mencionados, por lo que no es posible atribuirle las pérdidas por completo a una reacción tras esa investigación periodística.

“En el periodo entre el 18 y el 20 de septiembre se observó una caída en las acciones de grupos financieros mencionados y no mencionados por la investigación periodística, sin recuperación en los días subsecuentes, pero también se relaciona con la continuación de tendencia negativa en el sector”, destaca un análisis eToro.

Los expertos afirmaron que preocupaciones relacionadas con carteras vencidas y las cifras crecientes de contagios por coronavirus, que alimentan los temores a la continuación de la crisis que generó la pandemia, han sido el motor de las pérdidas que no sólo impactaron a HSBC, Deutsche Bank, ING y otros implicados.

Contraria a esta opinión, Jorge S. Soto, maestro en Finanzas por la Universidad del Valle de México, afirmó que este tema tuvo un impacto en el mercado, debido a que la respuesta fue casi inmediata. “La pregunta que hay que hacer es por qué un informe de años anteriores y con temas resueltos regresa ahora”, planteó.

Sin minimizar el problema que representa el blanqueo de capitales, dijo que el mercado, y sobre todo el accionario, reacciona de forma inmediata a noticias como ésta. No se trata de un golpe a sus libros, sino una cuestión que impactó meramente en sus títulos, algo que se hizo mediático, pero incluso ya es pasado.

jose.rivera@eleconomista.mx