El gigante petrolero Saudi Aramco ha mantenido conversaciones con un grupo selecto de bancos de inversión, mientras reinicia los preparativos para su Oferta Pública Inicial (OPI).

El administrador de activos estadounidense Lazard lleva la delantera, pues fue el que ayudó a la empresa petrolera estatal en la venta de bonos a principios de este año, lo que la ha colocado en una posición privilegiada para asegurar un lugar en el segundo intento de Aramco en lo que sería la OPI más grande del mundo, informó Bloomberg.

La firma de inversión boutique ha estado presionando con fuerza en las últimas semanas para ganar un papel en la planeada salida a Bolsa, enviando incluso a algunos de sus principales negociadores globales de Londres, París y Houston para cortejar a los funcionarios del gigante petrolero estatal en reuniones en el Medio Oriente. Se espera que Lazard reemplace a uno de los asesores originales que trabajó en los planes de listado.

Aramco trabaja actualmente con Evercore y Moelis & Co, así como con HSBC Holdings, J.P. Morgan Chase & Co y Morgan Stanley.

Ganar un papel en la OPI sería una victoria significativa para los esfuerzos de Lazard para impulsar su negocio en el Medio Oriente.

A diferencia de rivales como Evercore y Moelis, Lazard tiene una presencia limitada en la región, y cubre el golfo principalmente desde sus oficinas en Europa.

Se ha pospuesto

Saudi Aramco solicitó a los bancos de inversión sauditas e internacionales que participen en la oferta.  Los prestamistas han pedido que registren su interés en la próxima semana, y se espera que se realicen lanzamientos formales esa misma semana. La OPI se anunció por primera vez en 2016, como la piedra angular del plan Vision 2030 del Reino para modernizar la economía saudita, con el fin de cotizar en la segunda mitad del 2018.