Las reservas comerciales de petróleo crudo en Estados Unidos aumentaron ligeramente después de tres semanas consecutivas de descensos, en contra de las previsiones de los analistas, que anticipaban un nuevo retroceso.

Según el informe semanal de la Agencia de Información sobre la Energía (EIA) difundido el miércoles, las reservas estadounidenses de crudo subieron en 600,000 barriles, hasta los 493.0 millones, el 16 de abril.

Los analistas consultados por Bloomeberg habían proyectado un descenso medio de 3.5 millones de barriles.

En los depósitos de Cushing en Oklahoma (centro-sur de Estados Unidos), donde se almacena el petróleo que sirve de referencia al WTI que cotiza en Nueva York, las reservas bajaron sin embargo (-1.3 millones de barriles), a 45.4 millones de barriles.

Las reservas de gasolina aumentaron un poco, en 100,000 barriles, mientras que los analistas habían previsto un alza más consecuente (+1 millones de barriles).

Por el contrario, las reservas de productos destilados (fuel y gas de calefacción) retrocedieron en 1.1 millones de barriles, un poco por encima de los 1.7 millones de barriles esperados por el mercado.

Las refinerías funcionaron al 85% de sus capacidades, transformando de media 14.8 millones de barriles por día (mbd), un ritmo ligeramente inferior al de la semana anterior.

Las importaciones estadounidenses de crudo bajaron, pasando de 5.9 millones de barriles por día a 5.4 millones de barriles por día. Las exportaciones permanecieron casi estables, en 2.5 millones de barriles por día.

La producción se estancó, y Estados Unidos extrajo de media 11 millones de barriles por día la semana pasada.

Del lado de la demanda implícita, se entregaron 19.7 millones de barriles diariamente de media durante las cuatro últimas semanas, es decir, un 30,7% más que en el mismo periodo del año pasado.

Ya en descenso antes la publicación del informe, el barril de WTI en Nueva York retrocedía 0.8% a 62.20 dólares alrededor de las 15:00 GMT.