Queridos amigos: son muchas las cosas que sucedieron en los mercados en las últimas dos semanas, en las que no pude escribir para ustedes, que sin duda hicieron que los mercados reaccionaran de forma negativa y que los temores e incertidumbre sobre el futuro económico global arreciaran, por lo que considero importante que analicemos cuáles son las fichas que hoy están en juego y que hacen que el panorama se vea muy complicado.

Empezaré por recordarles que mientras el empleo no se reactive en Estados Unidos, difícilmente podemos hablar de una recuperación económica que sea creíble y ya ven, la tasa de desempleo no sólo no se redujo, sino que se incrementó a niveles de 9.1%, lo que significa forzosamente que el consumo tan esperado para reactivar el crecimiento económico no tiene para cuando regresar.

A lo anterior hay que sumarle que los congresistas en ese país siguen sin ponerse de acuerdo con respecto al techo de endeudamiento, lo que genera un aumento en la incertidumbre sobre si Estados Unidos podría eventualmente dejar de pagar sus compromisos. En mi humilde opinión esto no va a pasar, sería verdaderamente la debacle; sin embargo, ya algunas agencias calificadoras han puesto a revisión la perspectiva de la calificación de riesgo de ese país.

El problema de fondo es que si se incrementan los impuestos como proponen los demócratas, el crecimiento se verá afectado, y si se le reduce la capacidad de gasto al gobierno como proponen los republicanos, el crecimiento económico también se verá afectado y siendo el año que entra electoral, sin crecimiento económico y con altos niveles de desempleo, es claro que no hay decisión fácil y que seguramente ésta se basara más en cuál conseguirá más votos que en la que sea la mejor.

Finalmente, este mes se termina el programa de relajación cuantitativa o QE2 que implementara la Fed desde el último trimestre del año pasado, lo que significa que ya no habrá mas inyecciones de liquidez a los mercados, tal y como lo anunciara el propio Bernanke. Habrá que estar muy pendientes del efecto que esto pudiera tener en los mercados porque las alzas en los commodities se debieron principalmente a esta liquidez.

La otra ficha que está en juego es la situación Europea, en donde aún no existe consenso sobre la forma en que se rescatará a Grecia.

Si se reestructura su deuda significaría que cayó en incumplimiento parcial de sus compromisos, lo que generaría enormes pérdidas a los acreedores europeos y sentaría un mal precedente para otros países también emproblemados como Portugal e Irlanda, pero si se le da un segundo paquete de rescate, éste estará condicionado a medidas de austeridad y fiscales mucho más fuertes, que muy probablemente Grecia y su pueblo no podrán cumplir. Otra vez un callejón sin salida con fuertes costos para los contribuyentes de la Unión Europea.

Y mientras el crecimiento económico en los países desarrollados se ve complicado, otros como China e India han tenido que tomar medidas restrictivas en sus economías para tratar de controlar las presiones inflacionarias consecuencia del dinero caliente que a circulado en los mercados, lo cual es mala noticia para las perspectivas de crecimiento a nivel global.

Amigos, no les quepa la menor duda de que México se verá afectado por todo lo que está pasando a nivel global, la volatilidad y la incertidumbre seguirán siendo las constantes, por lo que tomar coberturas hoy no es un artículo de lujo, es la diferencia entre poder seguir en el juego o quedar fuera de él.

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. Su correo electrónico es [email protected]