En las últimas minutas, el Banco de México muestra su preocupación por la debilidad económica mundial y el paréntesis de incertidumbre y volatilidad que se ha abierto en los mercados financieros globales, así como por los efectos que pudiera tener la normalización de la política monetaria en Estados Unidos.

En el contexto internacional, el instituto central destacó que la economía mundial moderó su crecimiento durante el tercer trimestre del año, con marcadas diferencias entre países y regiones. Las economías de Estados Unidos y el Reino Unido continuaron con su proceso de recuperación, mientras que la zona euro siguió mostrando una marcada debilidad. Por su parte, las economías emergentes se desaceleraron más de lo estimado, como resultado de la disminución en los precios de las materias primas.

Un elemento importante a destacar en este documento es la caída en el precio del petróleo. De acuerdo con la autoridad monetaria, los precios del crudo disminuyeron debido a una expansión sostenida en la producción de petróleo en Estados Unidos, y a que ésta no fue contrarrestada por un recorte en la producción de la OPEP, factores que se han combinado con una disminución en la demanda debido al menor crecimiento mundial.

En materia de política monetaria, se indica que las principales economías avanzadas continuaron instrumentando una estrategia acomodaticia, si bien se prevé que sus posturas diverjan de manera más evidente a partir del próximo año, en función de la evidencia que se presente en el crecimiento económico y las tendencias inflacionarias.

En cuanto a Estados Unidos, se enfatiza que la Reserva Federal ha reiterado sus planes de continuar con la normalización de su postura de política monetaria, aunque ha destacado que el momento específico en el que incrementará su rango objetivo de la tasa de fondos federales, así como el ritmo de aumentos subsecuentes, dependerá de la evolución de la economía.

Por su parte, el Banco Central Europeo ha remarcado que hará todo lo necesario para que la inflación y sus expectativas aumenten tan pronto como sea posible, dejando abierta la posibilidad de modificar el tamaño, ritmo y composición de sus compras de activos.

En el caso de Japón, el Banco Central expandió a finales de octubre su relajamiento monetario bajo el argumento de que continuará con dicha estrategia el tiempo que sea necesario para alcanzar el objetivo de inflación de 2 por ciento.

En lo referente a la evolución de los mercados financieros internacionales, uno de los temas más importantes era conocer la evaluación que el Banco de México haría sobre la trayectoria de las monedas. En este sentido, la autoridad monetaria de nuestro país destaca que el dólar continuó fortaleciéndose con respecto a la mayoría de las divisas, ante el mayor dinamismo relativo de la economía estadounidense y de que la expectativa de que la Reserva Federal sea el primer banco central de países avanzados en iniciar el ciclo de alza de las tasas de interés.

El Banco de México destacó la fortaleza del dólar frente al yen, debido a que fue la divisa que presentó la mayor depreciación desde la última reunión de política monetaria en respuesta a la decisión del Banco de Japón de incrementar de manera más acelerada el tamaño de su balance, así como a las medidas anunciadas por el gobierno de Japón para postergar el proceso de consolidación fiscal con el fin de inyectar un mayor estímulo a la economía.

Para el caso de México, el instituto central indica que la actividad productiva continuó recuperándose en el tercer trimestre del año, aunque a una velocidad más modesta que en el trimestre previo, como resultado de un dinamismo positivo de la demanda externa y una moderada mejoría de la interna.

Se destaca que en los últimos meses del año las exportaciones manufactureras continuaron registrando un gran dinamismo gracias a la recuperación económica de Estados Unidos, mientras que la demanda interna sigue registrando un avance modesto debido a que el consumo privado y sus determinantes continuaron sin mostrar señales claras de reactivación.

En este sentido, algunos de los miembros de la Junta de Gobierno expresaron que se anticipa que la actividad económica de México se fortalezca en los siguientes trimestres, aunque a un ritmo menor al anticipado hasta hace poco.

De las minutas se desprenden dos cosas; la primera es que el Banco de México no tiene pensado realizar algún movimiento en la tasa de interés de referencia en el corto plazo y, la segunda, es que en virtud de la fortaleza del mercado laboral en Estados Unidos es altamente probable que hacia mediados del 2015 la Fed inicie el ciclo de alza en las tasas de interés. Mi impresión es que en el 2015 veremos que la política monetaria de México se sincronizará con la de Estados Unidos, de manera tal que no se genere un diferencial de tasas que pudiera promover una salida de capitales.

*Manuel Guzmán M. es director de Administración de Portafolios y Estrategia de Inversión de Intercam Grupo Financiero,

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