El cambio climático tiene un impacto significativo y duradero directamente en el crecimiento económico y en la prosperidad de los países, sin embargo, es un riesgo que, a la fecha, los mercados han sido lentos en reflejar, así lo considera Larry Fink, CEO de BlackRock, en una carta enviada a inversionistas y directores generales de diversas empresas.

“Pero la concientización está cambiando muy rápido, y yo creo que estamos al borde de un cambio estructural de las finanzas”, escribió Fink.

El CEO de la gestora de activos más grande del mundo, consideró que están trasladando en sus modelos de inversión tomando en cuenta las consecuencias socioeconómicas del riesgo climático, ya que tal situación, impactará tanto al mundo físico como al sistema global que financia el crecimiento económico global.

A partir de este año, BlackRock implementará diversas medidas para ofrecer inversiones sustentables de sus principales portafolios modelo y además se compromete a que las soluciones sustentables cobren con comisiones por administración comparables a los de las soluciones tradicionales.

La carta, que está en manos de El Economista, Larry Fink explica que ya tendrán disponibles las versiones sustentables de los modelos de Target Allocation, que utilizarán exposiciones de índices optimizados para factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) en lugar de exposiciones de índices ponderados por capitalización.

También transformarán a los iShares de asignación de activos, “con el fin que los inversionistas tengan una forma simple y transparente de acceder a un portafolio sustentable, con un valor atractivo, en un solo ETF”, escribió Fink.

Explicó que están desarrollando una estrategia sustentable de LifePath, la cual les proporcionaría a los inversionistas una solución de retiro “todo-en-uno” y de bajo costo, y también están rediseñando sus estrategias de liquidez con el enfoque sustentable.

“Para finales del 2020, todos los portafolios activos y estrategias de asesoría estarán completamente integradas a ESG – esto significa que, a nivel de portafolio, los administradores de éstos serán responsables de manejar la exposición a los riesgos de ESG y documentar cómo esas consideraciones han afectado las decisiones de inversión”.

BlackRock, la gestora que tiene su origen en Nueva York, estableció como estrategia reducir los riesgos ESG en estrategias activas. “Conforme aumentamos los filtros respecto a aspectos de ESG, estamos en constante evaluación del perfil de riesgos y rendimientos, así como cualquier externalidad negativa que cualquier sector pudiera presentar, en la medida que buscamos minimizar el riesgo y maximizar los rendimientos a largo plazo para nuestros clientes”, enfatizó Fink.

Actualmente, BlackRock cuenta con 1.8 billones de dólares en activos bajo administración, tanto en estrategias activas de deuda o de renta variable en mercados públicos, Fink especifica que no tienen exposición a sectores con riesgos ESG elevados, así como los fabricantes de sistemas de armas controversiales. Por ello, la institución financiera evaluará a sectores de alto riesgo que están expuestos a la reasignación de capital, y reducirán las exposiciones, buscando mejorar el perfil de riesgo-rendimiento de los portafolios.

Como parte de sus principales iniciativas en esta nueva estrategia, Fink detalló que BlackRock también planea la desinversión de productores de carbón térmico.

“Con la aceleración de la transición energética global, no creemos que la perspectiva económica o de inversión a largo plazo justifique el continuar invirtiendo en este sector”, detalló la empresa y explicó que se está en proceso de eliminar de sus portafolios activos discrecionales los valores de mercados públicos de empresas que generen más del 25 % de sus ingresos de la producción de carbón térmico.

“Estaremos expandiendo estrategias dedicadas a la preparación para la transición a bajas emisiones de carbono, ofreciendo a los inversionistas exposición a las empresas que están manejando el riesgo de transición de forma más efectiva”, detalló.

Creación de nuevas herramientas

En el 2020 seguirán desarrollando herramientas adicionales, incluyendo una para analizar los riesgos climáticos físicos y una para producir indicadores materiales de inversión analizando las características sustentables de las empresas. Ya cuentan con la herramienta Carbon Beta que permite realizar stress-test a emisores y portafolios con diferentes escenarios de precio de carbón.

Las acciones de BlackRock que cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York, con clave de pizarra BLK, registran un valor de mercado de 80,753 millones de dólares.

patricia.ortega@eleconomista.mx