Apenas pierde fuerza el temor con relación al conflicto geopolítico en Ucrania y las bolsas en Estados Unidos vuelven a situarse en niveles máximos. ¿Es ahora menos explicable esta fortaleza? No. A final de cuentas, la ecuación que ha sostenido a los mercados durante todo el 2013 y lo que va de este año sigue muy vigente.

La información con relación al crecimiento en los Estados Unidos ha sido gris en lo que va del 2014. De acuerdo con información obtenida hasta el momento y con reportes de carácter anecdótico, la economía de Estados Unidos crecería a una tasa de entre 1.9 y 2.0% en el trimestre actual. El consenso de analistas de la encuesta Blue Chip predice un crecimiento de 2.2 por ciento.

La cifra contrasta con los crecimientos del segundo semestre del año pasado; en el tercer y cuarto trimestre del 2013 la economía norteamericana creció a tasas de 4.1 y 2.4% respectivamente. La mayoría de los economistas especializados atribuyen la reciente debilidad a los intensos fríos y al clima adverso que se ha presentado en varias regiones de dicho país al inicio del año.

Aunque parte de tal debilidad se puede deber también a la consecuencias de una estructura de crecimiento poco sostenible en la segunda mitad del año pasado (en donde hubo un crecimiento notable de la acumulación de inventarios); en lo general, los expertos consideran que la avenencia de un mejor clima en la primavera traerá consigo un rebote notable del ritmo de actividad económica para el segundo trimestre. Los estimados de crecimiento para la economía de Estados Unidos se ubican en una media de 2.8% para los siguientes tres trimestres.

Por otro lado, la Reserva Federal parece haber logrado el objetivo de restar importancia a la reducción de los montos que compra diariamente en el mercado de dinero. Al parecer, la mayoría de los inversionistas espera que continúe esta reducción en el transcurso del año, pero al mismo tiempo han desconectado este proceso de la expectativa de un alza brusca de las tasas de interés.

Los inversionistas ahora anticipan que la Fed efectuará un cambio sustancial en la guía de expectativas sobre la postura de política monetaria de la institución. La médula de este comunicado es cambiar el enfoque cuantitativo( para determinar a partir de qué momento la Fed iniciaría un alza de tasas) por uno más cualitativo. Lo anterior representa la suavización de las condicionantes que la autoridad se había impuesto para cambiar su postura y confirma la idea, que el mismo Comité de Mercados Abiertos ha enfatizado, de que está muy lejos la salida de una política acomodaticia. En otras palabras, las condiciones financieras favorables para los mercados continuarían por un tiempo todavía muy amplio.

Estos dos elementos: un crecimiento superior a 2.5% y la permanencia del ancla monetaria que aplica el banco central han sido los bastiones de la tendencia tan favorable de las bolsas. Por un lado, el mejor crecimiento sigue generando buenas expectativas en los resultados de las empresas y hace parecer a las mismas (con excepción de casos inusuales como Facebook, Twitter o Tesla) no tan caras.

Por el otro, el retiro de liquidez paulatino y la idea de que el crecimiento puede ser más acelerado no cambian la idea de los inversionistas de que el camino de las tasas de interés de largo plazo, tarde o temprano será de alza. Con ello, a muchos se les facilita la decisión de invertir en Bolsa y alejarse de las posiciones de deuda; así de sencillo.

La tendencia de las bolsas norteamericanas cambiará cuando esta ecuación se rompa. Ello puede ser porque el crecimiento fue muy superior a lo esperado y las tasas rebotaron en mayor magnitud; o bien, porque hubo una nueva decepción en el ritmo de la recuperación. Mientras no se presenten señales en cualquier sentido, difícilmente veremos un ajuste pronunciado en los mercados norteamericanos.

Rodolfo Campuzano Meza es Director de Estrategia y Gestión de Portafolios de INVEX. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo: perspectivas@invex.com Twitter: @invexbanco.