El Consejo Estatal de Fomento Económico y Competitividad del Estado de México se dio a la tarea de rebatir el tan deshonroso lugar 28 en el que el Instituto Mexicano para la Competitividad colocó a la entidad mexiquense; sin embargo, más allá de las inconsistencias metodológicas, si las hubiere (basta ver el comportamiento arriba para el Distrito Federal, Nuevo León y Querétaro, y abajo para Oaxaca, Guerrero y Chiapas), la situación para el estado es delicada y la solución del problema no se encuentra plasmada en un verdadero plan de desarrollo para la entidad.

Para la magnitud de la población, la derrama económica interna y el nivel educativo, el lugar 15, 17 o 19 (dependiendo del estudio empleado) no es motivo de orgullo y más bien exige un análisis profundo de cómo el contexto político ha distraído las funciones de los servidores públicos en materia económica.

El Estado de México es un actor clave en el panorama económico del país. Aporta cerca de 10% al PIB nacional, pero se deteriora mucho la situación cuando se mide el PIB per cápita. La cercanía a la capital de la nación hace que gran parte de la riqueza generada por los mexiquenses sea contabilizada en el Distrito Federal. ¿De fondo?

Movilidad laboral de los habitantes del Estado de México. ¿La causa? Los niveles de desempleo en el estado.

La pérdida de grandes empresas en la entidad mexiquense es una muestra clara del impacto que tuvo la crisis del 2008 en el estado, hecho confirmado por la apertura de micro y pequeñas empresas.

Esa enorme dependencia de la industria manufacturera no permite subsanar el daño provocado.

A la par de Nuevo León y el Distrito Federal, es una entidad con mano de obra más o menos calificada, cuya preparación permitiría reorientar la labor del estado a condiciones mucho más estratégicas para el país.

Pasar de una entidad de transformación a una entidad de diseño y aportación tecnológica parecería ser el camino a seguir en la parte de la manufactura.

Pero el cambio va mucho más allá. si bien los números marcan muchos primeros lugares en el contexto nacional, simplemente el tamaño de la población los justificaría. El estado presenta una ubicación estratégica y reorientar la actividad económica al sector servicios puede ser una alternativa adicional a la antes mencionada.

Esperemos una verdadera respuesta del futuro gobernante de esta entidad; en sus manos se encontrará gran parte del desarrollo del país. Al menos hoy, como propuesta de los candidatos, no existe nada sustancial que garantice el cambio en el Estado de México.

*El MF Ricardo Gutiérrez es profesor investigador del Tecnológico de Monterrey Campus Toluca. [email protected]