“La Bolsa no sólo es un mercado accionario”, aseguró el director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), José Oriol Bosch, al participar en la Cuarta Cumbre de ETFs en México: ¿Qué esperar en un entorno de volatilidad?

Destacó que el centro bursátil cuenta con una gama de productos para facilitar el financiamiento, “ahora hace falta que las empresas y los inversionistas los conozcan y aprovechen”, dijo.

Explicó que una de las funciones de la BMV es servir como intermediaria al ofrecer productos, infraestructura, tecnología y todo lo necesario para ser una fuente real de financiamiento y con ello apoyar el desarrollo y crecimiento económico del país.

Enseguida, mencionó que, hace algunos años, los productos tradicionales que ofrecían se limitaban al mercado accionario y de deuda. Ahora, han abierto el abanico a otros productos financieros.

“Si vemos las bolsas de otros países, no falta ningún producto, creo que ya tenemos una base muy buena que incluye acciones, certificados bursátiles, fideicomisos de inversión en bienes raíces (fibras inmobiliarios), fibras de energía e infraestructura, Certificados de Capital de Desarrollo (CKD), Certificados de Proyectos de Inversión (Cerpi), bonos verdes, sociales y sustentables”, detalló.

volatilidad es oportunidad

El directivo reconoció que, aunque en este año hay temas coyunturales sobre la mesa que son difíciles de pronosticar, como el impacto de la reforma fiscal aprobada en Estados Unidos, la volatilidad de este año puede traer oportunidades, como lo fue el 2017.

Reflejo de ello es que actualmente hay solicitudes en puerta para obtener financiamiento a través de los diversos instrumentos.

A pesar del entorno volátil, el año pasado se listaron 14 nuevos CKD y, desde el 2009, cuando se creó el instrumento que calificó como “exitoso”, se han registrado 100 colocaciones.

“Lo importante es que, detrás de estas 100 emisiones en CKD, hay casi 400 proyectos o empresas que todavía no tienen la madurez y el tamaño para poder venir directamente al mercado por ahora, pero que en algún momento van a poder venir a cotizar en Bolsa”, previó.

Actualmente, hay alrededor de 30 solicitudes públicas de CKD en la BMV. Éstos financian proyectos en una serie de sectores como infraestructura, energía, bienes raíces, capital privado y minería.

A estos instrumentos financieros se suman los fibras inmobiliarios. Este producto se creó en el 2009 y en el 2017 llegó un nuevo emisor.

Hoy hay tres solicitudes públicas: Fibra Educa, el primer fideicomiso del sector educativo en México, Fibra Stay y Fibra Upsite.

En el caso de los fideicomisos de inversión en energía e infraestructura, ya hay uno colocado en el mercado y en febrero pasado la Comisión Federal de Electricidad colocó el primero en energía. Actualmente, hay tres en el segmento de infraestructura en espera de salir al mercado.

El más reciente instrumento lanzado en la BMV es el SPAC (Empresa de Adquisición con Propósito Especial), a través del cual los emisores recurren por financiamiento para comprar empresas o activos de diferentes sectores económicos del país.

En el 2017, un año difícil para los mercados, se lanzó el primero, y hoy hay, en trámite, una solicitud por parte de Promecap, un fondo de capital privado.

En el mercado de deuda de corto y largo plazos, hay más de 40 solicitudes para colocar certificados bursátiles, de acuerdo con información de la BMV. Para apoyar la inversión sustentable, en este mercado se lanzaron los bonos verdes, bonos sociales y bonos sustentables.

Otros dos vehículos anunciados en el 2015 por el presidente de la República fueron los bonos educativos, como los Cerpis.

Estos últimos financian proyectos del sector infraestructura y energía, para este último, el mayor fondo global de inversiones BlackRock ha iniciado los trámites para colocar el vehículo en este año.

más financiamiento

José Oriol Bosch aseguró que el año pasado, a pesar de que fue complicado y que arrancó con escasa actividad, los emisores del mercado accionario y de deuda obtuvieron en total financiamiento por 630,000 millones de pesos, 20% más que en el 2016.

“A principios del 2017, pintaba un año de terror, con poco financiamiento y actividad, afortunadamente fue un año muy bueno y ésa es una lección de que no siempre los años van a ser como se esperan (vimos que) fue un buen año para todos los productos a pesar de la volatilidad”, aseguró el director general de la BMV.

judith.santiago@eleconomista.mx