El Banco de Japón mantuvo sin cambios su política monetaria el martes, haciendo caso omiso de una propuesta para brindar más estímulo y decepcionado a algunos en los mercados que pensaban que el banco central podría continuar la flexibilización del mes pasado.

En lugar de eso, el banco central amplió un plan de préstamos para el crecimiento de las industrias de dos billones de yenes (24,000 millones de dólares) a 5.5 billones de yenes.

Bajo el plan, el BOJ (por su sigla en inglés) creó varios acuerdos nuevos de préstamos incluyendo uno que recurrirá a reservas en dólares para las inversiones y los préstamos denominados en moneda extranjera.

Como se esperaba, el BOJ mantuvo su tasa de política monetaria sin cambios en un rango de cero a 0.1% y se abstuvo de aumentar las compras de activos después de incrementarlas en 10 billones de yenes el mes pasado.

Ryuzo Miyao, considerado como uno de los pesimistas en el directorio del banco, propuso aumentar la compra de activos y el plan de préstamos en cinco billones de yenes a 70 billones de yenes, pero su moción fue superada en una votación de 8-1.

RDS