Irán no tiene planes de abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a pesar de ser tratado como un enemigo por algunos miembros del bloque, dijo el ministro de Petróleo, Bijan Zanganeh, en una entrevista publicada el sábado.

“Irán no tiene planes de abandonar la OPEP (...) y lamenta que algunos miembros de la OPEP hayan convertido a esta organización en un foro político para confrontar a dos miembros fundadores de la OPEP, es decir, a Irán y Venezuela”, manifestó Zanganeh al sitio de noticias del Parlamento iraní ICANA.

“Y dos países regionales están mostrando enemistad hacia nosotros en esta organización. No somos sus enemigos, pero están mostrando enemistad hacia nosotros y (ellos) usan el petróleo como un arma contra nosotros en el mercado global y en el mundo”, enfatizó.

Las tensiones entre Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, ambos aliados de Estados Unidos, se dispararon este año después de que  informaron que aumentarían la producción de petróleo para compensar el crudo iraní que saldría del mercado por las sanciones aplicadas por Washington. El viernes, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incorporó a su lista de sanciones al mayor grupo petroquímico de Irán, acusándolo de apoyar indirectamente a los Guardias Revolucionarios de Teherán. Washington indicó que la medida tenía como objetivo reducir los ingresos de la fuerza militar iraní de élite.

ICANA también citó a Zanganeh, señalando que Estados Unidos había hecho cada vez más difícil para Irán eludir las sanciones, pero que pese a ello había encontrado nuevas formas de evitarlas.

“Hemos encontrado y encontraremos constantemente nuevas formas y, de todos modos, ésta es una guerra en la que nos mantenemos firmes y no retrocederemos”, dijo sin dar más detalles.

El gobierno de Trump está tratando de aislar a Irán por sus programas de misiles balísticos y nucleares, así como su apoyo a los grupos insurgentes en Siria, Irak, Líbano y Yemen.

Casi listos

Arabia Saudita indicó que la OPEP y sus aliados deberían extender los recortes en la producción de petróleo, ya que el reino no quería una lucha por la cuota de mercado con Estados Unidos o una repetición del colapso de precios de hace cinco años, aunque aún se necesitaban más conversaciones.

El bloque, junto con Rusia y otros productores —alianza conocida como OPEP+— tiene un acuerdo para reducir la producción en 1.2 millones de barriles por día (bpd). El pacto finaliza este mes y el grupo se reunirá en las próximas semanas para decidir sus próximos pasos.

“Por el lado de la OPEP, está casi lista la renovación. La cosa es ponerse de acuerdo con los productores no OPEP”, expresó Falih en un foro económico en la ciudad rusa de San Petersburgo. “No creo que haya necesidad de profundizar el corte”.

Los precios del barril han subido 16% en lo que va del año gracias, en parte, al acuerdo. Pero han retrocedido desde el máximo de 75 dólares de abril a menos de 62 dólares por el temor por la demanda ante la disputa comercial entre Estados Unidos y China y la desaceleración del crecimiento económico.

Falih dijo que las últimas tres semanas, cuando hubo una fuerte caída, no habían sido buenas, y agregó que un precio por debajo de 60 dólares no ofrecería a las empresas petroleras la suficiente confianza para invertir.

Arabia Saudita ha reducido el suministro en más de lo requerido por el acuerdo de la OPEP+ en un intento por detener la acumulación de inventarios.

Falih comentó que el reino estaba bombeando 700,000 bpd menos que el objetivo de 10.311 millones de bpd, lo que implicaba una producción de alrededor de 9.60 millones de bpd.