La acción del grupo constructor y de servicios OHL firma su sexta sesión consecutiva en el nivel de los 3.5 euros por acción. El valor está atrapado en una banda muy estrecha después de un comienzo de año explosivo (subió más de 11% en la primera sesión de 2017) que le permite mantener una subida acumulada cercana al 7% en enero.

Desde los mínimos de agosto del año pasado ligeramente por encima de los 2 euros, OHL acumula una subida del 65 por ciento. Ahora, con la acción en pleno impasse, empiezan los movimientos significativos en el capital. El primero en mover ficha ha sido Invesco. La gestora estadounidense ha reducido su participación desde el 4.98% hasta el 3.94% del capital.

Invesco ha sido el inversionista institucional más agresivo en OHL en los últimos meses. En enero de 2016 superó por primera vez el umbral del 6% en el grupo español hasta convertirse en el cuarto accionista del grupo controlado por la familia Villar Mir.

Invesco apostó fuerte por OHL en pleno desplome de la cotización, por las dudas de los inversionistas sobre la salud financiera del grupo que el año pasado provocaron un desplome histórico en Bolsa.

Ya con OHL en franca recuperación en el parqué, Invesco está realizando una parte importante de los beneficios acumulados y ha reducido su participación hasta los niveles más bajos desde el año 2014.

¿Son las ventas de Invesco una señal de agotamiento de la cotización de OHL? Esta semana, el valor apenas ha reaccionado a la venta del 2.5% del capital que aún conservaba en Abertis. Los 335.4 millones de euros obtenidos con la operación serán destinados a reducir la abultada deuda del grupo, tal y como solicitan analistas y agencias de calificación.

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