De los inversionistas institucionales en el mundo, 90% quiere participar en el mercado de bonos verdes. Pero 80% de ellos dice que no existe ni la transparencia ni los proyectos adecuados en donde colocar los recursos, explica Daniel Klier.

El director global de estrategia y director global de finanzas sustentables del banco HSBC es enfático. “Estamos abriendo el mercado y lo estamos haciendo con los bonos verdes. Necesitamos más productos como éste. Son instrumentos difíciles de entender porque son a largo plazo y los inversionistas no entienden dónde estarán en 10 años sus inversiones en esos papeles”.

Dice que se realizó una encuesta en el banco “donde preguntamos a los inversionistas en qué quieren invertir y nos contestan que en incrementar sus inversiones verdes en sus portafolios. Hay dinero, están listos, sobre todo fondos de pensiones y asset managers, lo que no hay son proyectos”, reconocieron.

El directivo del banco inglés especifica que se tiene que crear una especie de pasaporte verde para que las empresas sepan qué compañía es más verde que otra. Se están abriendo nuevas discusiones, nuevos mercados y lo que pasa en México en este tema está trascendiendo a nivel global.

Klier añade que el riesgo climático en el pasado no era visto como algo que influyera en el devenir de los países, era más bien un tema reputacional. Ahora eso está cambiando. Hay mucho compromiso.

De acuerdo con The Climate Bond Initiative se espera que durante el presente año se emitan bonos verdes por 250,000 millones de dólares y a la fecha se lleva una colocación de 79,500 millones de dólares.

Entrevistado durante su reciente visita al país, el director destaca que actualmente el mercado de bonos verdes representa 2% del total del mercado. El año pasado se emitieron 155,000 millones de dólares en esos papeles verdes y el crecimiento es de entre 20 y 25% cada año.

“Si verdaderamente queremos convertir el mercado accionario en un mercado verde no se puede hacer sólo con bonos verdes. Va más allá. Pero es un comienzo la utilización de esos instrumentos”, agrega.

El reto verde para emergentes

El representante del banco habla de la gran oportunidad que representan las economías emergentes para colocar en los mercados papeles verdes. Sin embargo, reconoce que las economías en desarrollo tienen riesgos políticos, riesgos cambiarios, pero también ahí es donde se requieren los recursos y las necesidades son muchas.

“Son lugares con poblaciones en crecimiento, donde las economías crecen, las ciudades se desarrollan. Por ejemplo, 15% de las inversiones estará en el sureste de Asia. Necesita infraestructura, autos, la gente necesita energía. Ahí hay 3,000 millones de personas que requieren servicios”, explicó.

“Un ejemplo es el mercado de bonos verdes es China, que emite 40% del total de emisiones en el mundo. El gobierno y los reguladores chinos están muy comprometidos con el mercado verde”, agregó.

Daniel Klier habla de México. Responde que es un mercado aún joven.

De acuerdo con la OCDE, se necesitarán 100 billones de dólares de inversiones globalmente para el 2030 para mejorar las energías limpias. Entre 6 y 8 billones al año.

En México, explica, la Asociación de Bancos de México cree que se necesitan 135,000 millones de dólares de inversiones en energías limpias. Actualmente, el mercado de bonos verdes en México es de tres emisiones al año aproximadamente.

Dice que se emitió por primera vez, el año pasado, un bono de un desarrollador de infraestructura en un mercado emergente por 4,000 millones de dólares y fue el Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

“También el gobierno de la Ciudad de México emitió un bono verde el año pasado, por 500 millones de dólares. Fue pequeño, pero es un ejemplo para los inversionistas de que cualquiera puede ir al mercado con un bono verde sin importar el tamaño. En los últimos años, se emitieron en México 10 bonos verdes y HSBC estructuró siete de ellos”, expuso.

Energías limpias

Klier agrega que las próximas décadas el programa más grande de infraestructura en el mundo será de energías limpias. México va por buen camino. China, Alemania y Reino Unido están empujando el tema con mucha fuerza. Están verdaderamente influyendo en los inversionistas y en los consumidores.

“México empezó bien con algunos nombres fuertes que emitieron bonos verdes. Se comienza a ver que las nuevas generaciones empezaron a cambiar la mentalidad en las compañías. No sólo en México, pero en el resto del mundo. Los millennials están empujando muy fuerte para cambiar las estrategias de las compañías, los productos que lanzan al mercado”, dijo.

El riesgo climático en el pasado no era visto como algo que influyera en el devenir de los países, era más bien un tema reputacional. Ahora eso está cambiando. Hay mucho compromiso.

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