Un nuevo recorte de calificación sobre Petróleos Mexicanos (Pemex), que llevará a que la empresa perdiera el grado de inversión  por parte de Standard & Poor’s o Moody’s, motivaría una venta masiva de bonos de la petrolera, aproximada a 6,000 millones de dólares, estimaron analistas de Barclays.

“No creo que suceda, porque sí sería un fuerte golpe para el tamaño del mercado de bonos mexicano”, matizó Marco Oviedo, jefe de Investigación Económica para América Latina de Barclays.

El analista sostuvo que se necesita que sean dos las agencias que manden la calificación de Pemex a grado especulativo, para que los fondos de inversión que tienen en su poder los títulos de deuda de la petrolera se vean forzados a deshacerse de ellos. Hasta ese momento, cuando un emisor pierde el grado de inversión en dos calificadoras, pasaría al estatus de bonos chatarra, precisa.

Por su parte, el director y responsable de Oficina de Investigación de Renta Variable de México de Barclays, Benjamin Theurer, confirmó que tras el recorte de Fitch sobre la nota de Pemex, que es la primera agencia en llevarla a bonos especulativos, sí se presentó una reducción de posiciones en los bonos de deuda.

Pero, no se presentó una salida masiva de inversionistas, ni mucho menos, acotó.

Ya se esperaba

Marco Oviedo argumentó que la degradación de Fitch era esperada porque desde enero, cuando degradaron a “BBB”, fueron muy puntuales en precisar que esperaban se retiraran al menos la mitad de las obligaciones tributarias de Pemex, y que esperaban un plan de negocios sólido.

En conferencia de prensa para hacer un diagnóstico sobre la economía mexicana, Oviedo confió en que las autoridades reorientarán su posición sobre la política del sector energético.

El hecho de que la propia secretaria de Energía, Rocío Nahle, ha dicho públicamente que no han realizado modificaciones a la ley, en espera de identificar las ventajas que otorga la anterior, puede ser una señal positiva, comentó.

El especialista anticipó que incluso este hecho abre la posibilidad de que regresen las rondas de licitación de proyectos en el sector energético a la participación de la Iniciativa Privada.

Incluso, consideró que es viable que en un futuro, Pemex siga el camino de las empresas estatales maduras, y hacer una salida a Bolsa, una alternativa que el mismo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha comentado en sus conferencias matutinas. Y comentó que ellos suelen hacer sus revisiones cada 12 meses.

En la misma conferencia, Raúl Martínez Ostos, presidente del Consejo y director general de Barclays en México, explicó que él ha escuchado a funcionarios de hacienda asegurar que sí va el proyecto de la refinería de Dos Bocas, pero que representaría un porcentaje “muy chico del Capex de Pemex.”

En ese sentido, Marco Oviedo matizó que es muy poco probable que se concrete en los términos de construcción que ha planteado el presidente de México, de tres años.

Sostuvo que el objetivo inicial del gobierno de garantizar la seguridad energética, se podría lograr con estaciones de almacén.

Y precisó que los especialistas señalan que México tiene sólo tres días de almacenaje de gasolina, mientras Estados Unidos tiene 60 días.

Quizá esta alternativa sería más viable y ayudaría a limitar la vulnerabilidad del país respecto del energético, comentó.

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