El precio de bitcoin, la primera y principal criptomoneda, alcanzó un máximo histórico de 41,616 dólares el viernes 8 de enero. Exactamente dos semanas después, en el momento en que se escribe este material (viernes 22 de enero), este activo digital se negocia por 33,010 dólares, con una caída acumulada de 20.67 por ciento.

En medio de la crisis por la pandemia de Covid-19 que comenzó el año pasado, este activo que en 2020 bajó a un mínimo de 4,001 dólares el 13 de marzo, se ganó la confianza de los inversionistas de forma paulatina. Sin embargo, la fuerte corrección de los últimos días ha despertado los miedos a vivir un déjà vu del año 2017.

La elección era más sencilla en aquel entonces, debido a que ningún inversionista serio se planteaba siquiera la posibilidad de invertir capital en un activo nuevo sin respaldo. Como predijeron, el primer gran pico de bitcoin fue como una aguja que pinchó la burbuja y dejó un muy mal sabor de boca a los últimos compradores.

Hoy la decisión no es tan clara, pues algunos de sus férreos detractores se han sumado a la ola de entusiasmo. Tal es el caso del gigante estadounidense de las inversiones JP Morgan, que tres días antes de la temporada reciente de corrección planteaba que la criptodivisa se convertirá en rival del oro y llegará a cotizar en 146,000 dólares.

En el otro lado de la discusión, Bank of America (BofA) advirtió que el precio de bitcoin, que duplicó su valor en menos de un mes, se encontraba en una burbuja muy superior a las vistas en el auge de las empresas "punto com" a finales de la década de 1990 o la economía de China durante la primera década de este siglo.

De una idea semejante es el famoso inversionista estadounidense Michael Burry, quien se convirtió en referente en 2008 al detectar la burbuja hipotecaria y apostar con su compañía Scion Capital contra el sector de vivienda. En Twitter, calificó al bitcoin y las acciones de Tesla como burbujas, después borró las publicaciones.

Algunos analistas argumentan con análisis técnicos que el precio del bitcoin pasa por una fase de consolidación de mediano plazo, decisiva para continuar con los avances. Esta es una posibilidad que se mantendría siempre y cuando se mantenga un soporte principal de 31,500 dólares, dijo Edoardo Fusco, analista de eToro.

“Continúa la fase de lateralidad que muestra una pérdida decisiva de direccionalidad y la dificultad para recuperar la estructura de máximos crecientes. El área de soporte principal está en 31,500 dólares. La recuperación del enfoque constructivo tendría lugar en 37,200, con la ruptura al alza de la línea bajista”, explicó el analista.

Sin embargo, con un enfoque de inversión en valor la perspectiva es distinta. El precio de bitcoin alcanzó la cima más reciente un día después de que la capitalización del mercado de las criptomonedas superó la cifra de un billón de dólares, según datos CoinMarketCap. Bitcoin concentra más de la mitad del mercado.

Si bien es cierto que la aceptación y el uso de la criptodivisa crecen cada día a un nivel no especulativo, esto aún es insuficiente para fundamentar un crecimiento tan repentino en el precio. En enero de 2020 el uso de bitcoin como método de pago o reserva de valor no ha experimentado la explosividad de su precio.

Si a esto se añade la volatilidad característica del activo, los pronósticos para de ver pronto nuevos máximos históricos deben ser por lo menos reservados. Según información del sitio de inversiones Markets Insider, el próximo viernes 29 de enero caducarán 3,700 millones de dólares en opciones de bitcoin.

Las opciones son instrumentos de inversión que dan a los inversionistas la opción, mas no la obligación, de adquirir un valor por cierto precio. Apostar por un precio mejor parecía la opción indicada al comienzo de enero, pero la situación ha cambiado drásticamente y ahora las apuestas pueden cargarse del otro lado.

jose.rivera@eleconomista.mx