Las reservas de crudo de Estados Unidos cayeron inesperadamente la semana pasada, mientras que las de gasolina bajaron menos de lo esperado, mostró el miércoles un informe de la gubernamental Administración de Información de Energía.

Los inventarios de crudo bajaron 1.16 millones de barriles, a 346.29 millones en la semana al 16 de marzo, frente a una previsión de un alza de 2.4 millones de barriles, reportó la EIA (por su sigla en inglés).

Las existencias en Cushing, Oklahoma, el punto de entrega de los contratos estadounidenses, declinaron 176,000 barriles, a 38.52 millones de barriles, el primer descenso en cuatro semanas.

Las importaciones de crudo bajaron 493,000 barriles por día a un promedio de 8.19 millones de bpd.

Las reservas de destilados subieron 1.76 millones de barriles, a 136.58 millones, mientras que el mercado esperaba una caída de 1.6 millones de barriles. La demanda promedio en las últimas cuatro semanas cayó 8.4% respecto a los niveles del año pasado.

Las existencias de gasolina bajaron 1.21 millones de barriles, a 226.91 millones de barriles. Los analistas proyectaron un descenso de 1.9 millones de barriles. La demanda retrocedió 7.8% interanual.

La utilización de refinerías declinó 0.5 puntos porcentuales, a 82.2% de la capacidad, comparado con un descenso esperado de 0.1 puntos porcentuales.

"El descenso de las reservas en Cushing podría contrarrestar parte de la presión que vimos por la declaración de Arabia Saudita el martes de que está dispuesta a abastecer a los mercados, y las preocupaciones sobre el crecimiento económico de China", dijo Gene McGillian, analista de Tradition Energy.

Por su parte, Jay Levine, corredor de Enerjay, sostuvo que "frente a un inesperado descenso en las existencias de crudo acechan las crecientes preocupaciones sobre la situación iraní, pese a las continuas señales de amplios suministros y la débil demanda, debido parcialmente a los altos precios".

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