Las existencias de petróleo de Estados Unidos subieron por octava semana consecutiva a su mayor nivel desde agosto de 1990, pero los inventarios de derivados cayeron, mostró este miércoles un informe de la gubernamental Administración de Información de Energía (EIA por su sigla en inglés).

Los inventarios de crudo crecieron 2.13 millones de barriles, a 381.64 millones, frente a las expectativas de un alza de 1.7 millones.

En las últimas ocho semanas, las reservas crecieron en más de 35 millones de barriles.

Las existencias de gasolina bajaron 2.8 millones de barriles, a 204.31 millones. Los analistas esperaban una baja de 500,000 barriles. Los inventarios cayeron 28 millones de barriles en el año desde un máximo en febrero de 232 milones.

Las reservas de destilados, que incluyen diésel y combustible para calefacción, retrocedieron 969,000 barriles, a 119.8 millones, frente al retroceso de 600,000 barriles que aguardaba el mercado, en la sexta semana de retrocesos.

"El reporte es de neutro a alcista. La continua caída de los inventarios de gasolina y el déficit interanual serán el foco del reporte", dijo John Kilduff, socio de Again Capital.

"La tendencia descendente en la oferta de productos refinados parece continuar y apoyará los precios en general, incluso si la demanda muestra una retracción", agregó.

Los inventarios en Cushing, Oklahoma, el punto clave de entrega del petróleo estadounidense, subieron 1 millón de barriles, a 45.13 millones. Las importaciones de crudo bajaron 86,000 barriles por día, a 8.84 millones de bpd.

La tasa de utilización de las refinerías subió 1.9 puntos porcentuales, a 88.3%. Los analistas esperaban un incremento de 0.4 puntos.

ros