El paradigma económico que nos rige es el de la libertad de decisiones y el de un comportamiento racional en el que los individuos buscan su máximo bienestar posible. Cuando todos lo hacemos de esta manera, provocamos una situa­ción óptima en nuestra sociedad, según dice esta teoría.

En ésta, el gobierno es una institución que debería concentrar sus esfuerzos para alentar la participación de sus actores para que la sociedad en su conjunto logre su cometido. Es así que se han justificado una inmensa cantidad de privatizaciones de empresas dedicadas a innumerables actividades productivas.

Estas transformaciones han también afectado a las políticas económicas, sociales y ambientales. Incluso, paradójicamente en países como México, se tiene la concepción de que …la mejor política es no tener políticas , lo que denota el rol minimalista que se quiere impri­mir a las actividades gubernamentales. Una de estas áreas donde se mani­fiesta es la política social, en la que las iniciativas ciudadanas para reducir la pobreza, la desigualdad, la inseguridad y demás se han hecho presentes.

En los últimos días, hemos sido testigos de un importante desplie­gue propagandístico de una iniciativa surgida desde los más poderosos grupos de telecomunicaciones, a la que se ha llamado Iniciativa México, la cual involucra a un importante conjunto de medios de comunicación, universidades, empresas y personalidades de renombre.

Dicha iniciativa ciudadana se ha propuesto difundir los modelos sociales y económicos que otras iniciativas ciudadanas han comenzado hace tiempo.

Un Comité Técnico elegirá un grupo de ellos y la audiencia, por medio de su voto en Internet, determinará las más significativas y el proyecto en cuestión aportará recursos económicos para apoyar sus labores. Todo esto sucederá en los siguientes seis meses.

Sin embargo, vale la pena cuestionar si los votos de los cibernautas son el mecanismo más adecuado para tomar estas decisiones, es decir el se venda mejor . Aquel que toque fibras más sensibles, que haga llorar más, será el que se elija para ser apoyado (muy modestamente por cierto).

Si además consideramos el marketing que los impulsores se hacen de esto, la iniciativa tendría su grado de polémica, pues ni resol­verá la pobreza ni el ánimo de la población, sino que ayudará a sus creadores a mejorar su imagen solamente.

Ya sabemos que ésos son los objetivos que siguen muchas empresas por medio de la responsabilidad social empresarial, en donde caería esta también.

*Pablo Pérez Akaki profesor de tiempo completo en la FES Acatlán, UNAM. ppablo@apolo.acatlan.unam.mx