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Ingresos no aeronáuticos, lo de hoy

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Por Claudia Tejeda, Alejandro de la Rosa y Eduardo Huerta / El Economista

El negocio aeronáutico ya no es la prioridad. La estrategia de los aeropuertos concesionados y los administrados por el gobierno federal es incrementar los ingresos no aeroportuarios, esto es, vender más espacios comerciales.

El negocio aeronáutico ya no es la prioridad. La estrategia de los aeropuertos concesionados y los administrados por el gobierno federal es incrementar los ingresos no aeroportuarios, esto es, vender más espacios comerciales.

Este rubro les representa ya 1 de cada 3 pesos que ingresan las empresas del sector aéreo.

El tráfico de pasajeros nacionales e internacionales de los tres concesionarios del país, Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), Grupo Aeroportuario Centro- Norte (OMA) y Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) se incrementó 10% en diciembre del año pasado, lo que representó la oportunidad de que se abran más rutas y, sobre todo, de que se puedan rentar más y mejor los espacios comerciales, ante el creciente flujo de visitantes.

La migración de pasajeros de los autobuses a las terminales aéreas representa la oportunidad de ofrecer espacios comerciales, que después se convertirán en tiendas de conveniencia, hoteles, estacionamientos, bancos, restaurantes y bares, entre otros.

La estrategia es lógica. En los ingresos aeronáuticos, el gobierno estableció una tarifa máxima por unidad de tráfico a los aeropuertos; un tope a los cargos que se pueden hacer a los usuarios y a las aerolíneas que aterrizan sus aviones en sus terminales. Eso obligó a los grupos a buscar ingresos de otros rubros.

Por ejemplo, la Tarifa Única por Uso de Aeropuerto (TUA) o los servicios aeroportuarios por aterrizaje, plataforma, arrendamiento de espacios a las aerolíneas y prestadores de servicios deberán tener tarifas específicas y registradas para su aplicación.

Los recursos obtenidos de los espacios susceptibles de ser comercializados no son menores. De acuerdo con los datos reportados a la Bolsa Mexicana de Valores, en el tercer trimestre del 2013, Asur tuvo ingresos por 379 millones de pesos, que fueron captados a través del rubro de ingresos comerciales, lo que representó un incremento de 16% respecto del mismo trimestre de un año antes.

El caso de OMA no es distinto. Los ingresos del hotel que tiene en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México crecieron 14.5%, para llegar a 47 millones de pesos, y los ingresos por arrendadoras de autos crecieron 45%, gracias a tres nuevos arrendamientos en las terminales de Ciudad Juárez, Chihuahua y Monterrey.

GAP, el más grande operador de aeropuertos privados, registró ingresos, en el citado periodo por 287 millones de pesos, provenientes de la renta de espacios comerciales, arrendadoras, alimentos y bebidas, entre otros.

En el caso del aeropuerto de la ciudad de México, la renta de un local de 40 metros cuadrados, en la zona AAA, llega a tener un costo mensual promedio de 87,000 pesos y eso es, únicamente, un ejemplo.

valores@eleconomista.mx

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