El Banco de Inglaterra decidió este jueves mantener sin cambios los tipos de interés en el 0.5%, así como su programa de compra de activos, debido a la ralentización de la economía británica en el primer trimestre del año.

Tras esta decisión del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE), la libra esterlina cayó con fuerza en los mercados de divisas y tocó su nivel mínimo en cuatro meses frente al dólar.

Al término de su reunión mensual, la institución financiera acordó dejar sin cambios los tipos de interés, después de haberlos aumentado un cuarto de punto el pasado 2 de noviembre por primera vez en una década.

Además, el Banco de Inglaterra decidió dejar intacto su programa de estímulo económico introducido en 2009, con el que invierte 435,000 millones de libras esterlinas (497,000 millones de euros) en la compra de bonos soberanos y 10,000 millones (11,400 millones de euros) en la adquisición de deuda de empresa.

Aunque en principio se estimaba una posible alza de los tipos de interés, el Banco de Inglaterra optó finalmente por retrasar este aumento, al considerar que la economía no está suficientemente consolidada.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Reino Unido experimento en el primer trimestre de 2018 un aumento de 0.1%, su peor nivel desde el 2012, comparado con un 0.4% observado en el cuarto trimestre de 2017.

Además, el Banco de Inglaterra ha rebajado las previsiones de crecimiento económico hasta el 1.4% para 2018, frente al 1.8% de las anteriores previsiones.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas, la economía británica sigue débil después del voto favorable al “Brexit” o salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE)