Tal y como lo anticipamos en algunos comentarios pasados, hemos vuelto a la discusión sobre el tema inflacionario.

Esto está influyendo de manera seria en el comportamiento de los mercados y dando lugar a lo que posiblemente sea un punto de inflexión en la tendencia que se ha observado los últimos meses.

El día de ayer se acumularon en el mismo sentido adverso.

El Presidente del Banco Central de Inglaterra declaró que de continuar aumentando los precios de los servicios, la inflación podría llegar a 5% al cierre del año, muy por encima del objetivo de 2%, por lo que podría verse forzado a elevar sus tasas de referencia.

Del mismo modo, se reportó que la inflación en Alemania para el mes de abril fue de 2.7%, debido principalmente a los mayores costos de la energía. En Polonia el banco central elevó inesperadamente las tasas aludiendo el mismo argumento.

Por su parte, en China la inflación volvió a avanzar más de lo estimado y permanece muy por encima de lo que el gobierno tiene como objetivo. Lo anterior hace más probables nuevas medidas de restricción por parte de las autoridades.

La presencia de mayor inflación aumenta los temores de medidas restrictivas y limita la perspectiva de crecimiento.

Aunque en muchos países emergentes estas posturas iniciaron incluso desde finales del año pasado, en los países desarrollados son muy recientes.

Apenas hace poco las autoridades iniciaron un proceso de restricción y sólo hace dos semanas la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos dio señales de iniciar un proceso en sentido contrario, al menos declaró no estar dispuesta a renovar el programa de recompra de bonos.

Éstas no son buenas noticias para los mercados, implican que la Fed reconoce que no es necesario aplicar un mayor estímulo.

El principal factor que ayudó a la debilidad del dólar y a la fuerte alza de los precios de los commodities no parece renovarse.

Ésa podría ser la causa del comportamiento reciente de los mercados, en especial el de bienes básicos que parece perder la predilección por parte de los inversionistas.

El centro de este punto de inflexión sería una estabilidad en los precios de la energía y alimentos que contenga las expectativas de inflación y permitiría a las autoridades mantener una postura que favorezca el crecimiento.

De igual modo, una estabilización de los precios de los commodities reduciría los problemas que tienen muchos mercados emergentes, los cuales han visto aumentar su inflación y al mismo tiempo revaluarse a su moneda. Ello les quitaría presión para aumentar tasas y restringir su crecimiento.

No podemos declarar a priori la concreción de este cambio en la ecuación que ha determinando el rumbo de los mercados hasta la fecha, pero no está de más hacer la advertencia de cautela sobre las inversiones en bienes básicos en estos momentos y la posible necesidad de rebalancear los portafolios de inversión hacia otros instrumentos.

*Rodolfo Campuzano Meza es director de Análisis de Invex. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo: [email protected]