En la primera quincena de junio la inflación volvió a bajar más de lo esperado por analistas. El Banco de México (Banxico) reportó que los precios al consumidor presentaron una disminución de 0.05%, con lo cual la anual pasó de 3.21% a 3.19 por ciento.

Lo anterior gracias a la caída en el precio de algunos productos agropecuarios como el jitomate y la papa, por lo que el índice de frutas y verduras cayó 3.46 por ciento.

Invex Grupo Financiero comentó que la inflación volvió a sorprender con un resultado menor al del consenso, que esperaba una disminución de 0.11%, lo que significa que la tasa de referencia se mantendrá en 4.5% por varios meses.

Sin embargo, destacó que continúa el aumento en el precio de la cerveza y la tortilla. Invex estableció que una inflación contenida influye en favor de los salarios reales y el poder adquisitivo de las familias mexicanas.

Por el lado de los incrementos, Banxico refirió que hubo un aumento quincenal en los energéticos de 0.2 por ciento.

Además, el rubro de alimentos, bebidas y tabaco subió 0.14%, mientras que el de vivienda, que incluye renta, servicios, Predial y cobro de agua, avanzó 0.09 por ciento.

SE MANTIENE VIGILANTE

El banco central ha reiterado en ocasiones anteriores que, a pesar de los buenos resultados que ha mostrado la inflación, se mantendrá vigilante, sobre todo en los precios de algunas materias primas como el maíz, cuya alza aún no cede frente a otros commodities, que han estado comportándose a la baja. En ese sentido, la inflación de la primera mitad de julio también reportó un aumento en el precio de la gasolina de bajo octanaje como consecuencia del ajuste que lleva a cabo la Secretaria de Hacienda cada mes.