La iniciativa para que las Afores participen en operaciones de préstamo de valores es positiva porque de aprobarse ayudará a incrementar la profundidad y liquidez en el mercado accionario local, sin embargo, los beneficios no serán inmediatos, explicaron especialistas del medio bursátil.

Actualmente esta práctica en el mercado mexicano es incipiente. Durante el tercer trimestre del 2018 se reportaron operaciones por 1.30 millones de dólares, esto fue 22% más comparado con el mismo periodo del 2017. En mercados como el de Brasil, en dicho lapso, la cifra llegó a 2.24 millones de dólares y en Estados Unidos a 669.43 millones, de acuerdo con datos de IHS  Markit, firma global de información con sede en Londres.

Si se aprueba la iniciativa “su despegue será lento porque falta divulgar los beneficios del préstamo de valores, pero en el mediano plazo es muy probable que ayude a incrementar el volumen de operaciones en el mercado”, explicó Heriberto Sandoval, asesor independiente de inversiones.

Por su parte, Gilberto Romero, director de Mercados de Grupo Financiero Ve por Más dijo que aunque el préstamo de valores se opera en México desde hace algunos años está poco desarrollado respecto a otros mercados en donde es una práctica recurrente.

El pasado 23 de enero, el gobierno federal envió a la Cámara de Diputados la iniciativa para reformar la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, en la que propone, entre otros puntos, que las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) participen en operaciones de préstamo de valores para impulsar el desarrollo del mercado de valores y, al mismo tiempo, obtener mejores rendimientos para las pensiones de los trabajadores mexicanos.

“El préstamo de valores va a favorecer las operaciones de ventas en corto, de arbitraje en el mercado de valores y, al mismo tiempo, va a generar un rendimiento adicional para las Afores por el premio que reciben por el préstamo”, expuso Heriberto Sandoval.

Las Afores son los inversionistas institucionales más grandes de México, con más de 3.3 billones de pesos en activos bajo administración. Son tenedoras de un diversificado y relevante número de acciones y títulos de deuda con horizonte de largo plazo.

¿Qué es el préstamo de valores?

El préstamo de valores, que pueden ser acciones o títulos de deuda, es una operación de mercado en la que un prestamista o tenedor de papeles los transfiere temporalmente a un prestatario a cambio de un colateral o una garantía, por un plazo establecido. Al vencimiento el prestatario se compromete a devolver las acciones o títulos de deuda, según corresponda, con las mismas características más el pago de un interés (premio).

Las operaciones de préstamo de valores son garantizadas con efectivo o con valores.

Al vencimiento del préstamo de valores también es posible acordar prorrogas, es decir, ampliar el plazo del préstamo. Al momento de que se solicite la prorroga se pueden renegociar las condiciones del préstamo, con lo que se puede cambiar tanto la tasa, como el plazo, e incluso el colateral o garantía.

Generalmente el préstamo es de muy corto plazo, puede ser un día, una semana, un mes e incluso hasta un año que no es tan común. La única limitante en el plazo para los valores de deuda es que, incluyendo las prórrogas, deberán vencer a más tardar el día hábil anterior a la fecha de vencimiento de los valores objeto de la operación.

“Las condiciones de mercado van a cambiar siempre, por eso no afecta (el hecho de que el precio de la acción sea otro al que tenía cuando se prestó o devolvió el valor). El único compromiso que hay es regresar el mismo título prestado, debe tener la misma fecha de vencimiento en el caso de títulos de deuda y en acciones debe ser la misma emisora, serie, clase y especie”, explicó el director de Mercados de Grupo Financiero Ve por Más. Además, al final del plazo el prestamista entregará la garantía que recibió inicialmente.

Heriberto Sandoval dijo que estas operaciones son seguras para los prestamistas porque pueden ejercer la garantía en caso de que no les sean devueltos los valores que prestó. Su ganancia será la tasa de interés que reciba por prestar los valores. Mientras que el prestatario asumirá el riesgo en caso de que no se cumpla la visión bajista del mercado.

En caso de que los emisores de los valores objeto del préstamo decreten derechos patrimoniales o paguen intereses estos corresponden al prestamista y el prestatario deberá realizar pagos sustitutos. El único derecho que pierde el prestamista durante el tiempo en que presta el valor es el derecho a voto.

Se recurre al préstamo de valores para diferentes propósitos, explicó Gilberto Romero, Cuando un operador necesita liquidarlos y en ese momento no cuenta con ellos.

También se utilizan para hacer ventas en corto o para llevar a cabo una estrategia de inversión.

Por lo general, las operaciones de préstamo de valores se lleva a cabo con acciones de alta y media bursatilidad, como son los de América Móvil, Gruma o Cementos Mexicanos.

Los títulos o acciones en préstamos también pueden ser de emisoras locales y extranjeras del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC), siempre que estén inscritos en el Registro Nacional de Valores (RNV) y todos se depositan en el Indeval.

Algunos de los jugadores de este mercado son las casas de bolsa, inversionistas privados e independientes, así como bancos e instituciones financieras.

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