La Bolsa argentina, que había arrancado en alza, gracias a compras selectivas,se dio vuelta a durante la jornada y llegó a perder hasta 4%, liderada por las pérdidas de las acciones energéticas. En el cierre provisorio, bajó 1.86%, con el rojo al frente de las mismas acciones de empresas ligadas a los servicios públicos y la energía en general.

Si bien el S&P Merval padece aún la incertidumbre que dejó el resultado de las elecciones primarias del domingo 11 de agosto, una amplia victoria de la oposición, el contexto internacional complicaba más la situación de las acciones domésticas. Ante las bajas en Wall Street de 3%, el índice porteño llegó a hundirse más de 4% durante la jornada, los papeles que lo componen se derrumbaban hasta 13 por ciento.

Entre las principales caídas se ubicaban Comercial del Plata, Transportadora de Gas del Norte y Transener, por sus descensos de 12.9%, 12.9% y 10.7%,respectivamente.

Los Adrs también se desangraban: a media rueda se veían mínimos 17%; el caso de Irsa Propiedades Comerciales. Loma Negra y Edenor eran otras de las más golpeadas, 10% cada una.

Desde el viernes, la bolsa local se desplomó un 34.5%. La baja más estrepitosa se registró el lunes, una caída libre de 38%, la peor performance del Merval desde la salida de la convertibilidad en 2002. En tanto, el martes hubo un rebote de 10 por ciento. 

"La bolsa marcó para arriba solo en los primeros minutos, porque había rebotado el billete pero todo siguió siendo negativo. No ayuda el Dow Jones en 3% negativo; al mal clima local se le suma el clima externo", señaló Jorge Alberti, titular de Elaccionista.com.

A su vez, el experto dijo que no ve motivos por los cuales se pueda confiar en una pronta recuperación de los mercados.