La empresa española más asidua a las emisiones de bonos verdes amplía su oferta en este segmento, enfocado a la financiación de proyectos vinculados con las energías renovables.

En esta ocasión Iberdrola ha optado por lanzar al mercado un bono perpetuo no convertible en los primeros 5.5 años.

El precio pactado inicialmente para estos títulos oscilaba entre 2.25 y 2.375 por ciento.

Pero la gran demanda recibida ha permitido rebajar este porcentaje al umbral de 2 por ciento.

Las peticiones para la emisión de bonos ha superado los 3,300 millones de euros, más del triple del importe adjudicado, 1,000 millones de euros.

Para llevar a cabo la operación, Iberdrola ha contratado los servicios de Crédit Agricole, HSBC, Barclays, BBVA, BNP Paribas, ING, JPMorgan, Mitsubishi UFJ Financial, Santander y UniCredit.

El inicio de noviembre cortó el patrón de emisiones de deuda corporativa que se registró en octubre, en medio de las turbulencias que sufrió la renta fija española por las tensiones latentes en Cataluña.

La emisión de bonos verdes de Iberdrola será la segunda de este tipo en España en la última semana.

El pasado miércoles Gas Natural lanzó su primera colocación de bonos verdes.

El importe adjudicado en su deuda con vencimiento en el 2025 alcanzó los 800 millones de euros.

buen trimestre

La semana pasada, el grupo energético español publicó que su utilidad neta subió 53.5% en el tercer trimestre del año, a 898 millones de euros, impulsado sobre todo por la reorganización societaria de su filial brasileña.

La filial brasileña Neonergia, que se fusionó en el tercer trimestre con el grupo Elektro para crear un gigante del sector en Brasil, contribuyó con un beneficio neto de 508 millones de euros, explicó Iberdrola, que consolidó esta filial en sus cuentas desde el 24 de agosto.