El filósofo griego Heráclito de Éfeso escribió que "nadie se baña en el mismo río dos veces, porque todo cambia en el río y en el que se baña". Tras unos años en los que la renta fija parecía ofrecer un caudal de elevadas rentabilidades, el contexto actual del mercado enseña a los inversionistas que también ese afluente puede cambiar, o incluso secarse, lo que obliga a buscar caladeros distintos en los que pescar fondos rentables.

Carlos Farrás, de la eafi (empresa de asesoramiento financiero) DPMFinanzas, explica que "sólo un 20% del total de los activos de renta fija global ofrecen tipos superiores al 4%", lo que da una idea del complicado entorno al que se enfrentan los inversionistas conservadores.

"Un inversionista conservador debe ser consciente que lograr rentabilidades del pasado sin asumir riesgos o que estos sean bajos, por ahora, no es muy posible, pero esto no significa que deba asumir más riesgo del que le corresponde", aporta José María Luna, de Profim.

Corto plazo

En este entorno, el consenso más extendido entre los expertos consultados es que los inversionistas deben extremar la precaución el próximo año sobre la duración de la cartera de sus fondos, es decir, el vencimiento medio de los bonos de su cesta. A medida que la rentabilidad de los bonos a corto plazo caía, incluso, a tipos de interés negativo, los fondos que mejor se han comportado son los que invierten en deuda a largo plazo. Pero estos pueden ser el próximo año los que más sufran.

La perspectiva de una subida de los intereses (inversos al precio) de los bonos en Estados Unidos, por las políticas de gasto público de Trump y el incremento del precio del dinero de la Fed, hace aconsejable cambiar los planes de los inversionistas. Sobre todo, porque la deuda soberana estadounidense suele contagiar a los bonos del resto del mundo en sus movimientos.

Por eso, muchas de las recomendaciones para 2017 son fondos de renta fija a corto plazo, en especial, corporativa europea. Es el caso del Carmignac Securité, que avanza un 2.2% este año, y el Black-Rock GlobalFunds Euro Short Duration Bond, que se revaloriza un 0.5 por ciento. Jorge González, analista de Tressis, propone el Invesco Euro Short Term, que sube un 1 por ciento.

Más riesgo presenta el Axa Fixed Income IS Europe Short Duration High Yield, que invierte en bonos high yield (alta rentabilidad y elevado riesgo) a corto plazo.

Renta fija flexible

Cambiar a medida que cambie el contexto del mercado. Es la cualidad de los fondos flexibles de renta fija, que también acaparan buena parte de las recomendaciones de los expertos para el próximo ejercicio.

En esta línea, José María Luna, de Profim, aconseja el Renta 4 Valor Relativo, el CandriamBonds Credit Opportunities y el Gesconsult Renta Fija Flexible. Este último, porque pone el foco en la preservación del capital.

Diego Fernández, director general de inversiones en A&G Banca Privada, se inclina por el Edmond de Rothschild Fund Bond Allocation y el Jupiter Dynamic Bond, que suben un 5.6% y un 4.5% este año.

Los expertos de Deutsche Bank incluyen en su cartera modelo el Invesco Global Total Return Bond Fund, un mixto flexible global con la divisa cubierta. En el año se revaloriza un 0.4 por ciento.

Bonos ligados a la inflación

Si caminamos hacia un mundo con más inflación, al menos en Estados Unidos, los bonos que vinculan su cupón a la evolución de los precios ven llegado su momento.

Un fondo que aparece en las recomendaciones de varios expertos es el AXA Global Inflation Bonds - A Capitalisation Redex. José María Loinaz, de Sassola Partners, explica que "el único pero de los bonos ligados a la inflación es su alta duración, y el riesgo de que las subidas de los intereses de la deuda sean mayores que las expectativas de inflación, pero este fondo cubre la duración con posiciones cortas en bonos de largo vencimiento".

Luna añade el Pimco Income Eur Hedged, con bonos con cupón flotante y divisa cubierta.

Emergentes y 'high yield'

La recomendación de los fondos a corto plazo se debe a que un repunte de tipos en el mercado de deuda dañará especialmente a los fondos a largo plazo. Otra manera de obviar el riesgo es optar por fondos de rendimiento fijo, es decir, aquellos que garantizan un determinado retorno a vencimiento.

Estos productos tienen la desventaja de que se debe mantener la inversión durante muchos años. En contra de los fondos garantizados de las grandes gestoras españolas, que ofrecen retornos exiguos, hay productos que garantizan una rentabilidad próxima al 4 por ciento. Diego Fernández, director general de inversiones en A&G Banca Privada, recomienda La Francaise Rendement Global 2022, que invierte en deuda high yield y emergentes, y el Morgan Stanley Global Buy & Hold.

Los fondos de high yield y emergentes, ofrecen más retornos, pero a costa de asumir un riesgo mayor, por lo que los expertos sólo los aconsejan como acompañante de otros productos más cautos.

Mixtos

Lo mismo se puede decir de los fondos de Bolsa, que en ningún caso deberá superar el 20 por ciento. Para la exposición a la renta variable aconsejan mixtos de renta fija, como el Belgravia Epsilon o el Deutsche Invest Multi Opportunities, o fondos de Bolsa global pero estilo de gestión defensivo, como el First Eagle Amundi Internacional Sicav.

Fernández añade el Invesco Pan European High Income, mixto de deuda que puede invertir un 30% en Bolsa y sube un 4.1% este año. Otras recomendaciones son el Sextant Grand Large y el Deutsche Concept Kaldemorgen.

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