La guerra comercial entre Estados Unidos y China mantiene la presión sobre las bolsas europeas.

La incertidumbre sobre la continuidad de la alianza de gobierno en Alemania y el revés a pesos pesados como Volkswagen han pasado factura al Dax.

El Ibex, desinflado 1% el pasado viernes, amplió su caída otro 0.83% hasta los 9,769.40 puntos, en una sesión en la que CIE Automotive debutó en el índice selectivo con una caída de 0.29 por ciento.

La semana comienza en los mercados como finalizó la anterior, marcada por la guerra cruzada entre Estados Unidos y China en el ámbito comercial. Los aranceles anunciados por el gobierno de Donald Trump el pasado viernes ya tienen respuesta por parte de las autoridades de Pekín, con la introducción de aranceles de 25% sobre 659 productos estadounidenses, entre ellos vehículos y productos agrícolas.

El impacto de las medidas anunciadas desde ambas partes rondan, en los dos casos, los 50,000 millones de dólares.

Temen escalada

Los inversionistas, además, temen una escalada en la guerra comercial entre las dos mayores potencias, con el consiguiente impacto en el comercio mundial.

La última amenaza de China pasa por introducir aranceles adicionales a la importación de petróleo de EU. La medida tiene un claro impacto en la cotización del crudo.

A la espera de la cumbre de la OPEP que se celebrará al final de la semana, el precio del barril tipo West Texas, de referencia en EU, se quedó a las puertas de los 66 dólares. El barril de Brent, de referencia en Europa, presentó un signo más alcista y superó los 75 dólares.

El mercado se mantiene en guardia ante la posibilidad de que a finales de la semana la OPEP y países como Rusia abran la puerta a un ligero repunte en sus niveles de producción, como respuesta a la mayor demanda y a los precios más elevados en el precio del crudo.

La Bolsa española prolongó las caídas del pasado viernes, cuando cayó más de 1 por ciento. El Ibex perdido el lunes el nivel de los 9,800 puntos tras ceder 0.83 por ciento.

Los números rojos han aflorado también en las bolsas europeas. Las mayores dudas se centraron en el Dax alemán, desinflado por debajo de la barrera de los 13,000 puntos después de ser el único índice entre los grandes en perder más de un punto porcentual.

Los temores políticos hicieron mella en la Bolsa de Frankfurt. En las últimas jornadas las discrepancias públicas entre conservadores y socialdemócratas han avivado los riesgos de ruptura en la actual coalición de gobierno en Alemania.

Las presiones bajistas en el Dax se han visto agravadas por las caídas registradas por todo un peso pesado como Volkswagen.

En la Bolsa de París, el fabricante de cable Nexans se desplomó 16% tras lanzar un profit warning.